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Economía

Las inversiones en IA y las megaoperaciones configuran en 2026 un mercado global de fusiones y adquisiciones en forma de K

Lea aquí el informe completo 'Tendencias globales del mercado de M&A. Previsiones para 2026', de PWC

El valor global de las operaciones aumentó con fuerza en 2025, un 36%, hasta los 3.522 miles de millones

El mercado global de fusiones y adquisiciones ha entrado en 2026 en una nueva fase de transformación estructural caracterizada por la proliferación de las megaoperaciones -aquellas de más de 5.000 millones de dólares-, y el peso creciente de las inversiones en Inteligencia Artificial (IA). El informe Tendencias globales del mercado de M&A. Previsiones para 2026, elaborado por PwC, dibuja un crecimiento desigual y polarizado, en forma de K, concentrado en operaciones de gran tamaño, con compradores con una gran capacidad financiera, y localizadas en un número reducido de países y sectores, liderados, respectivamente, por EEUU y por la industria tecnológica.

Megaoperaciones, concentración de capital y recuperación desigual

La confianza ha regresado al segmento alto del mercado de M&A, pero la recuperación continúa siendo desigual. El valor global de las operaciones aumentó con fuerza en 2025, un 36%, hasta los 3.522 miles de millones de dólares, impulsado por el resurgir de las megaoperaciones, mientras que el volumen total se mantuvo prácticamente estable.

Esta dinámica en forma de K resulta especialmente visible en el regreso de las mega transacciones. En 2025 se anunciaron 111 operaciones con un valor superior a 5.000 millones de dólares, lo que supone un incremento del 76% frente a las 63 registradas el año anterior. Aunque la cifra se mantiene por debajo del máximo alcanzado en 2021, impulsado entonces por la pandemia, la vuelta de las operaciones de gran tamaño ha sido suficiente para elevar el valor total del mercado, pese a que la actividad general continúa contenida.  Esto apunta a una recuperación del M&A originada desde la parte alta del mercado, más que a un repunte generalizado de los volúmenes.

El 92% de los inversores cree que las empresas en las que invierte o que sigue deberían subir su inversión en transformación tecnológica.

La dinámica sectorial refuerza esta polarización, con una actividad de megaoperaciones cada vez más concentrada en un número reducido de sectores y vinculadas a la escala, la innovación y las tendencias de crecimiento a largo plazo. Aunque la tecnología sigue siendo un pilar clave, las megaoperaciones también ganan protagonismo en banca, industria, energía y utilities, así como en el sector farmacéutico y de ciencias de la vida, donde la consolidación y las prioridades estructurales de inversión están impulsando la actividad de M&A.

La IA como catalizadora de las operaciones

La inteligencia artificial sigue expandiéndose por todos los sectores. Se estima que podrían ser necesarios entre cinco y ocho billones de dólares, en los próximos cinco años, para financiar la IA y las infraestructuras que la hacen posible -centros de datos, semiconductores, redes y nueva capacidad de generación de energía-. Unas cifras que nos sitúan ante uno de los mayores retos de asignación de capital de la historia.

Además, la IA está acelerando la convergencia sectorial, diluyendo las fronteras tradicionales y redefiniendo la actividad transaccional. Las empresas tecnológicas, por ejemplo, invierten directamente en infraestructuras energéticas y eléctricas, mientras que las compañías industriales y del ámbito sanitario adquieren capacidades de datos, analítica y software para integrar la IA en sus operaciones y en sus procesos de I+D.

El 41% de los CEO prevé realizar una adquisición de gran tamaño en los próximos tres años.

La IA desempeña un papel cada vez más relevante en el racional estratégico de las operaciones. El análisis de las 100 mayores transacciones corporativas de M&A de 2025 indica que aproximadamente un tercio mencionó a la IA como parte de su justificación estratégica.

Tecnología, industria, y energía y utilities, son los sectores en los que la IA aparece con mayor frecuencia, en línea con la demanda de capacidades habilitadas por esta tecnología y con el volumen de inversión necesario para respaldarlas. Dentro del sector tecnológico, prácticamente todas las grandes operaciones anunciadas en 2025 incluyeron referencias a la IA en su racional.

España, tendencias globales con rasgos propios

El mercado español reproduce buena parte de los patrones globales, repunta el valor transaccionado gracias a la bajada de tipos y a un renovado apetito por operaciones transformacionales, pero presenta, además, matices muy marcados. Nuestro mercado muestra una caída en volumen, pero un fuerte crecimiento en valor, reflejo de operaciones de mayor tamaño y un entorno más líquido para activos de calidad.

El sector inmobiliario vuelve a liderar la actividad con 705 transacciones.

Sin embargo, el diferencial español está en la magnitud del rebote: en 2025 el capital movilizado creció de forma relevante respecto a 2024, pese a que el número de transacciones cayó. Esta combinación, más valor con menos operaciones, es más pronunciada en España que en Europa y refleja segmento de  midmarket especialmente sensible a la irrupción de grandes operaciones, que generan un efecto de arrastre significativo.

Patrones sectoriales singulares

Más allá del paralelismo con las dinámicas globales: infraestructuras digitales, tecnología e IA como motores de crecimiento y presión de desinversión en el capital privado, España exhibe patrones sectoriales singulares. El sector inmobiliario vuelve a liderar la actividad con 705 transacciones -aumentan un 3%-, con un peso específico mucho mayor que en otros países europeos. De cara a 2026, los expertos anticipan un dinamismo especialmente alto en infraestructuras digitales, tecnología habilitada por IA, salud, educación y servicios financieros/fintech, favorecido por la presión de los fondos de capital privado para desinvertir y por la recuperación del crédito.

Para Carlos Fernández Landa, socio responsable de la división de transacciones de PwC, “el año 2025 ha confirmado en España un mercado de M&A de más valor con menos volumen: el capital movilizado creció cerca del 20% pese a un descenso de las operaciones, impulsado por tickets medios más altos y algunas grandes operaciones, con el inmobiliario liderando en actividad y la tecnología como eje transversal. La normalización de tipos y el acercamiento de expectativas han desbloqueado procesos; hemos visto inversores más selectivos y sofisticados -con estructuras de financiación más híbridas- y una mayor presión de los fondos de capital privado por rotar carteras, activando desinversiones y secondaries. De cara a 2026, la prioridad será anticipar y ejecutar con agilidad en verticales como infraestructuras digitales, salud, defensa y transición energética, donde España seguirá atrayendo capital.”