Consejeros de Indra apuntan al ex secretario de Industria Raül Blanco como el origen de las discusiones internas
Blanco se presentó como la figura que podía impedir que SAPA obtuviera menos fondos

Raül Blanco, ex secretario de Estado de Industria y ex presidente de Renfe, se ha convertido en una figura bajo escrutinio en ámbitos internos del sector industrial y de Defensa, especialmente en Indra, donde ya se analizaron con detalle sus movimientos durante su etapa en el Gobierno y su posterior incorporación a la empresa vasca SAPA. Aunque ninguno quiere hacer acusaciones formales, fuentes del consejo de Indra señalan a Blanco como «el centro de la polémica desatada en los últimos meses».
Las mismas fuentes cuentan a OKDIARIO que el problema reside en su trayectoria, y cómo ha tratado de posicionarse, incluso, «como presidente de Indra en sustitución de Ángel Escribano». «Es un tipo con peso dentro del PSC, y ahora ligado a SAPA y al tejido industrial vasco», y ha aprovechado «todos esos resortes para tratar de dinamitar todos los puentes internos».
La idea que manejan estos consejeros es que Raül Blanco buscaba preservar el posicionamiento de SAPA, donde es director ejecutivo de estrategia desde hace un año, así como su influencia en la obtención de contratos. La creación de «un campeón nacional de Defensa» hacía que SAPA optase a «menos contratos, o de menor cuantía, cuanto más creciera ese campeón». La ruptura de Indra de la fusión con Escribano y la salida de Ángel de la presidencia crean «otra vez un entorno de tensión en el que el dinero tendrá muchos más dueños».
Lo cierto es que SAPA (siempre según estas fuentes) llegó a proponer a Raül Blanco para ocupar la presidencia de Indra, de manera que siempre se contase con ellos. Y eso a pesar de la polémica que rodeó el fichaje de Blanco por la propia compañía de Defensa vasca, a quien le otorgó millones siendo secretario de Estado de Industria antes de recalar, dos años después, como director ejecutivo de estrategia.
Indra, SAPA y General Dynamics
La figura de Blanco permitía aunar dos mundos que, en apariencia, no son reconciliables, como son el de SAPA y el de la americana General Dynamics. A través de su filial europea, GDELS, los americanos obtienen también contratos del Estado que manejan o gestionan, en su mayoría, a través de Santa Bárbara Sistemas (filial de la propia GDELS). Los nuevos programas del Gobierno habían dado la espalda a GDELS y por eso Santa Bárbara lo denunció ante la Justicia, para tratar de conseguir más fondos.
Blanco se presentó como la figura que podía impedir que SAPA obtuviera menos fondos, pero también como un actor que no exigiría al Gobierno tener prioridad frente a Santa Bárbara, sino convivir. Desde el Consejo de Indra se receló en ese momento, «porque suponía que estaba a favor de que EEUU se llevase los contratos que deben ser para la Defensa en España». Tampoco se entendió bien que quisiera situarse como presidente, «viniendo como director de estrategia de SAPA», cuando criticaba la doble función que «vivía en ese momento Ángel Escribano».
El miedo ahora es que Blanco no haya terminado su campaña, y apunte al puesto de Manuel Escalante como director de tecnología en Indra, con cuya salida se ha especulado. «O incluso más alto, si el objetivo es José Vicente de los Mozos». OKDIARIO ha preguntado por esta situación, y ninguno de los dos puestos tiene visos de ir a ser sustituidos en el corto plazo. La confianza en el trabajo de Escalante «es absoluta», y no ha dado «ningún tipo de problema ni de signo de desconfianza», y el CEO actúa ahora con carácter ejecutivo a todos los niveles, también con la confianza renovada del propio Consejo.
La trayectoria de Blanco
Blanco construyó su carrera dentro del PSC, donde forma parte de su núcleo orgánico desde hace años, lo que le permitió acceder a distintos cargos en la Generalitat y, posteriormente, dar el salto al Gobierno central. Su nombramiento en 2018 como secretario general de Industria le situó en una posición privilegiada: desde ese puesto participaba en organismos como la SEPI o Navantia y tenía interlocución directa con las grandes compañías del sector, tanto civiles como de Defensa.
Durante esa etapa, además, ejerció como representante de España en foros estratégicos como Airbus o la Agencia Espacial Europea, reforzando su papel como puente entre la administración y la industria. Ese perfil, más político que técnico, es el que hoy se interpreta como uno de sus principales activos.
Sin embargo, su paso por el ministerio también estuvo marcado por episodios controvertidos en el plano industrial. Casos como el de Alcoa, donde la solución impulsada por el Gobierno acabó derivando en una investigación judicial sobre los inversores que adquirieron las plantas, o el desarrollo del PERTE del vehículo eléctrico, que no alcanzó las expectativas iniciales, forman parte del balance de su gestión.
ITP, PERTE y la conexión con SAPA
Es en su relación con el tejido industrial vasco donde se concentran buena parte de las dudas que hoy se analizan en el sector. Durante su etapa en Industria, Blanco defendió activamente la participación de empresas españolas (y especialmente vascas) en operaciones estratégicas como la venta de ITP Aero, donde apoyó la entrada de compañías como SAPA.
En paralelo, el País Vasco fue uno de los territorios con mayor protagonismo en el reparto de los fondos del PERTE VEC, un programa financiado con recursos europeos. Dentro de ese marco, SAPA (una empresa tradicionalmente vinculada a defensa) logró posicionarse en proyectos de automoción civil, recibiendo cerca de 12 millones de euros en ayudas directas en la primera fase del programa.
A esto se suma el hecho de que, durante esos mismos años, la compañía fue adjudicataria de múltiples contratos vinculados al Ministerio de Defensa, en algunos casos dentro de grandes programas como el 8×8 Dragón, lo que refuerza la percepción de un entorno de crecimiento sostenido en el que coincidieron decisiones políticas y expansión empresarial.
Las fuentes consultadas evitan establecer una relación causal directa, pero sí destacan la coincidencia temporal entre la posición de Blanco en Industria y el fortalecimiento de SAPA tanto en el ámbito civil como en el militar.