El PP promete de nuevo el fondo personal para las pensiones que no implantó esta legislatura
El programa económico del Partido Popular de cara a las próximas elecciones supone una extensión de las propuestas de la anterior legislatura e incluye «mecanismos que permitan reducir la dualidad del mercado laboral español». Como medida más destacada, los populares prometen la constitución de un Fondo de capitalización para los trabajadores: la famosa «mochila austríaca».
Este importante cambio de sistema permitiría a los trabajadores, según explica el PP, «extender este modelo a lo largo de su vida laboral» y afectaría a los supuestos de «despido, movilidad geográfica, desarrollo de actividades de formación o el momento de la jubilación».
La «mochila» se implantó en Austria en el año 2002
No obstante, la mochila «austríaca» no es una propuesta nueva. El Partido Popular ya la incluía en el programa económico que presentó en el año 2010 y, finalmente, se ha quedado en el tintero. Ahora, los populares prometen de nuevo implantar esta medida de cara a la próxima legislatura, pese a haber tenido cuatro años para hacerlo con mayoría absoluta.
Aunque el Partido Popular se centre en las ventajas que la «mochila» aportaría en materia de empleo, lo cierto es que también podría ser una solución para el insostenible modelo de pensiones. La realidad es que los trabajadores españoles no confían en el sistema actual de jubilación, que a largo plazo está abocado a una quiebra.
Las diferentes reformas que se han ido sucediendo a lo largo de las últimas décadas han supuesto para los pensionistas quitas sobre el salario a percibir y retrasos respecto a la edad de jubilación y, de no modificar el modelo, los políticos apostarán nuevamente por estas medidas. El mecanismo actual no podrá soportar el declive demográfico que sufrirá el país, en sintonía con el resto de Europa, y lo único que han hecho hasta ahora los políticos es dar una patada hacia adelante y no atajar el problema.
Apuesta por la productividad
El modelo que Rajoy promete para España sería similar al que se implantó en Austria en 2002 y consiste en la creación de un fondo individual para cada trabajador a partir de aportaciones empresariales. Cada mes, el empresario introduce una determinada cantidad de dinero al trabajador en una cuenta individual («mochila») que será su futura indemnización.
En materia de pensiones, no se trataría de un sistema de reparto como el actual, en el que todo el dinero se introduce en una hucha común y se divide entre los trabajadores, sino de un mecanismo de capitalización individual, en el que cada persona podría comprobar qué cantidad de dinero tiene en la cuenta.
A través de esta medida, las empresas podrán despedir a los trabajadores en función de su productividad y no del coste que les supondría cada despido concreto. De este modo, aquellos trabajadores que aporten más a la empresa, serían los que se quedarían, mientras que los menos productivos saldrían para dejar paso a más de los primeros, fomentando la creación de riqueza y beneficiando así a toda la sociedad.
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