El peor regalo de cumpleaños para ARCO: el IVA cultural del 21%
David Bardía es uno de los galeristas más importantes de nuestro país. Con sala de arte en la calle Villanueva de Madrid e hijo de anticuario conoce todos los recovecos del proceloso mundo de las exposiciones, los artistas y los siempre exóticos coleccionistas. Con motivo del 35 aniversario de ARCO ha querido recibir a OKDIARIO para abordar la problemática del IVA cultural. Que no se circunscribe sólo a los premios Goya y las reivindicaciones que allí se vierten.
«Al recorte en las subvenciones a la hora de promocionar artistas nuevos se sumó el incremento de impuestos, algo que ha dejado como un solar este sector» dice Bardía, que no desvela porcentajes de pérdidas pues los galeristas son muy cautos con estas cosas. Pero sí habla de «desastre absoluto» y de que «se ha destruido el tejido social y cultural» que entorno al mundo del arte español se había creado con mucho esfuerzo.
«Al recorte en las subvenciones a la hora de promocionar artistas nuevos se sumó el incremento de impuestos»
En el año 2013 su gremio impulsó el Manifiesto en defensa de la cultura y las artes apoyado por 23 instituciones diferentes en toda España (centros de arte, artistas, críticos, asociaciones de galeristas, directores de museo y fundaciones). Pedía al Gobierno, ahora en funciones, que se anulara el IVA al 21% de este sector y se aplicase un IVA reducido a todo tipo de manifestaciones artísticas y culturales. En este mismo documento se habló de «potenciar la ley de mecenazgo algo que en su momento el secretario de Estado Cardenal acogió con mucho interés pero que luego se diluyó como un azucarillo», se lamenta David, que dice que propusieron muchas cosas para que la política cultural del PP fuera verdaderamente otra cosa.
Dicen desde Cultura que siempre se han tenido que acomodar a las exigencias de Cristóbal Montoro y ello a pesar de que si el mecenazgo se gestionara bien podría conseguirse reducir las partidas estatales a esta materia e incrementar la recaudación. Tal y como pasa en USA, recuerdan a este periódico otras fuentes relacionadas con el mundo artístico.
Para que se hagan una idea nuestros más directos competidores, como pueden ser Francia y Alemania, tienen un IVA del 7% frente al 21% que tiene España. En estas condiciones es imposible competir dice Bardía. De hecho, se da la paradoja de que muchos clientes españoles compran obra española en ferias internacionales para pagar menos IVA.
Si bien es cierto que este año se ha registrado un importante incremento del número de galeristas que acuden a ARCO, propiciado por la propia Feria para hacer un 35 cumpleaños bonito, este galerista no cree que se vayan a disparar las ventas estos ejercicios sino más bien se compensará con obra más pequeña y de menos relevancia pero que igual si avanza el número de operaciones realizadas.
«Al margen de lo que digan en los Goya, las galerías españolas y este sector de las artes plásticas en general está muerto si no rebajan grandemente el IVA» sentencia Bardía justo antes de dejarnos para atender a sus clientes.
Temas:
- ARCO
- IVA Cultural
Lo último en Economía
-
El Supremo da un giro clave: cambia las reglas y despedir estando de baja ya no es automáticamente nulo
-
Se lo están llevando hasta los peluqueros: el secador de Lidl que no paran de recomendar
-
El banco que nadie esperaba adelanta el pago de pensiones: así queda el calendario anticipado de 2026
-
Lo nuevo de Mercadona triunfa en 2026: lanzamientos irresistibles que están arrasando en todas las tiendas
-
Mercadona se pasa el juego con este tónico de vitamina C que borra tus arrugas y tiene efecto buena cara al momento
Últimas noticias
-
Nada puede con Davidovich: rinde a Opelka tras encararse con la grada por una peineta que le hicieron
-
El Supremo da un giro clave: cambia las reglas y despedir estando de baja ya no es automáticamente nulo
-
Última hora del accidente de tren de Adamuz y Barcelona en directo
-
La Marrash estalla contra los gemelos y suelta la bomba: «Demasiado he aguantado ya»
-
Adif notificó 4 incidencias en el último año en la línea Madrid-Barcelona donde se redujo la velocidad