Los economistas tras un año de la reforma laboral: «Ha caído la temporalidad pero no la precariedad»
La farsa de la reforma laboral: 7 millones de contratos indefinidos y el paro baja en 268.251 personas
Díaz sobre la polémica de los fijos discontinuos: «No sé cuántos están inactivos y cobrando el paro»


Cruce de opiniones entre economistas sobre los efectos de la reforma laboral tras algo más de un año de puesta en marcha. En una jornada organizada por el Colegio de Economistas, José Manuel Lago, profesor y asesor de la ministra Yolanda Díaz en Trabajo, ha insistido en el mensaje de que la temporalidad ha caído del 40% al 16% gracias a la casi prohibición de hacer contratos parciales, mientras que los economistas José Ignacio Conde-Ruiz y José García Montalvo han destacado que «hay cosas de los datos que no cuadran» y que aunque señalan que la temporalidad ha caído, «no ha acabado con la precariedad ni la inestabilidad en el empleo».
«Esta reforma laboral ha eliminado la temporalidad contractual, pero aunque es pronto para sacar conclusiones, sólo con un contrato no es posible saber si ese empleo es estable. Sigue el efecto fin de semana, en el que se despide gente el viernes y se contrata el lunes, como antes de la reforma laboral. En definitiva, no ha acabado con la precariedad laboral ni con la estabilidad», ha explicado Conde-Ruiz.
En opinión de este economista, los problemas del mercado laboral español eran tres: la temporalidad, seguir siendo el país de la UE con más paro, y la escasa productividad. «Esta reforma, aunque coincido en que es positiva, sólo ha atacado la temporalidad contractual. Pero se han firmado 1,2 millones de contratos fijos discontinuos y los datos de bajas a la Seguridad Social los viernes y altas los lunes siguen igual que antes de la reforma», ha subrayado.
El asesor de Díaz en el Ministerio ha contrapuesto los datos de empleos creados, un millón en el último año, el récord de afiliación a la Seguridad Social con 20,8 millones en mayo, y ha negado que el trabajo se esté parcializando o repartiendo entre más gente, como aseguran otros expertos. «La tasa de parcialidad es un dato que existe, lo da la EPA, y en el último trimestre se ha situado en el 13,6%, una de las más bajas de la serie», ha destacado.
Conde-Ruiz ha contestado en cambio que la creación de un millón de empleos no se puede achacar sólo a la reforma laboral ya que estamos en medio de un ciclo alcista de la economía, creciendo el PIB un 5,5% en 2022 y actualmente en el entorno de 2%, porcentajes con los que generalmente España crea empleo.
Fijos discontinuos
Los economistas más críticos con los efectos de la reforma han coincidido en señalar la figura de los fijos discontinuos como las más polémica. Se han disparado estos contratos y no son sinónimo de estabilidad en el empleo. Ya son casi el principal tipo de contrato que se firma en España y no contabilizan como parados.
El asesor del Ministerio ha insistido en que, según la EPA, sólo el 3% de la población ocupada tienen este contrato por lo que los efectos en el mercado laboral «son muy matizados».
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