La doble falta intencionada de Powell
Dice el refrán que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra y eso es lo que está a punto de hacer Jerome Powell cuando este miércoles anuncie una más que descontada bajada de tipos de interés. ¿Está equivocada la Fed? ¡Sí! Lo digo desde la barrera por supuesto, pero convencido de que los datos respaldan la tesis de que la economía estadounidense no necesita en este momento un recorte de tasas como piensan muchos analistas.
El crecimiento del segundo trimestre, aunque ha mostrado desaceleración desde el 3,1% del primero, ha vuelto a sorprender a propios y extraños con un 2,1% por encima del 1,8% esperado. El mercado laboral continúa mostrando cifras compatibles con hablar de pleno empleo, la tasa de paro se mantiene en mínimos de 50 años y así se espera que siga en el NFP del mes de julio que conoceremos este viernes. El crecimiento salarial continúa por encima del 3% interanual. Las bolsas están en máximos históricos tras una nueva campaña de resultados empresariales, que aunque no está mostrando tanta fuerza como en trimestres anteriores, sigue desvelando buenas perspectivas con mejoras de previsiones de muchas compañías.
Amén de una inflación que aunque está ligeramente por debajo del objetivo del 2%, 1,6% en junio, aún no está ni mucho menos en niveles preocupantes teniendo en cuenta que es un mal endémico que estamos viendo a nivel global, hasta el punto de que el propio BCE estudia incluso la opción de bajar su objetivo, como admitió Draghi la semana pasada. Tan sólo podría acompañar esta decisión el estancamiento mostrado por las fábricas estadounidenses en el mes de junio con el PMI en 50 puntos exactos, justo el nivel que separa crecimiento de contracción, algo que ya generó preocupación en las palabras de Powell en su última rueda de prensa.
Pero con este escenario parece realmente difícil justificar lo injustificable. Bajar los tipos de interés con una economía que sigue tirando de forma robusta y con unas bolsas que están en máximos históricos a pesar de la guerra comercial. Si, a pesar de una guerra comercial cuya perspectiva puede pasar a mejor en cualquier momento si las negociaciones que retoman hoy China y EEUU en Shanghai empiezan a mejorar. Sólo veo un posible argumento al que pueda tratar de agarrarse Jerome Powell para tratar de vender la necesidad de bajar los tipos, y evitar que parezca que el movimiento es más bien teledirigido desde la Casa Blanca. Que quizás se precipitaron al subirlos por cuarta vez en diciembre del pasado año, que sí, pero con los datos en la mano debería ser más valiente, tirar hacia delante sin mover los tipos, y evitar tropezar dos veces con la misma pierda.
Por hacer un símil, es como cuando juegas un partido de tenis, vas perdiendo, y cometes doble falta intencionada para empezar el siguiente set sacando y recuperar al menos la iniciativa. El problema es que está un poderoso Trump al resto y Powell parece haberla perdido definitivamente. Wait and see.
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