Economía
Quesos de Radiquero, pyme aragonesa

Demoledor SOS de una pyme: «En agosto tengo que pagar 2.500 € sólo del tope al gas, tengo que cerrar»

Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez impone desde Moncloa a los comercios e industrias sus decretazos energéticos sin consensuar que les perjudica en sus negocios, la verdadera situación de los pequeños autónomos y las pequeñas y medianas empresas nacionales roza la desesperación. Este es el caso de Quesos de Radiquero, una pyme aragonesa -de Adahuesca, en Huesca- que gestiona Francisco Franco Gistau y que va a tener que cerrar sus puertas y despedir a su decena de empleados por la imposibilidad de pagar los recibos de la electricidad.

Así lo cuenta él mismo a este diario. Aunque prefiere que su imagen no salga públicamente, explica que Quesos de Radiquero, que ha ganado varios premios por la calidad de sus productos, no puede continuar con su actividad por el alza de los precios de la electricidad. «Somos una pyme de diez trabajadores y que en 2021 facturamos unos 700.000 euros y tuvimos un beneficio operativo de 4.000 euros», señala.

«Hasta el pasado mes de mayo disfrutamos de unas condiciones de precios de la electricidad ventajosas, que podíamos aguantar. Pero la semana pasada recibimos la factura de Endesa correspondiente al mes de junio y hemos pagado 5.500 euros. El año pasado este mismo mes la factura fue de 1.900 euros», explica Franco Gistau.

De acuerdo con las facturas que este empresario ha hecho llegar a este diario, en efecto en junio de 2021 pagó una factura a Endesa de 1.908 euros, mientras que en junio de este año la factura se ha elevado a 5.595 euros. De ellos, 1.169 euros corresponden con el coste del tope al gas, según especifica Endesa en la propia factura.

Imagen de la factura de la empresa por los consumos del 15 al 30 de junio de 2022. Del 1 la 15 de junio ascendió a 1.997 euros.

Tope al gas: 2.500 euros

Lo peor va a ser incluso la factura de julio, que tendrá que abonar en agosto. «Tras una consulta a Endesa, nos han anticipado que el recibo de julio va a subir a más de 8.000 euros, y que sólo del tope al gas van a ser 2.500 euros.», explica. «Como fácilmente puede deducir, nos resulta materialmente imposible continuar con la actividad», explica este empresario, imagen fiel de numerosos otros autónomos y pymes del país. «Esta es la situación real del país. Sólo pretendo que los medios os hagáis eco de la grave situación y de la que se avecina», explica Franco Gistau.

En efecto, Quesos de Radiquero es sólo un ejemplo de lo que están sufriendo miles de pequeñas y medianas empresas por el alza de los precios de la electricidad. Mientras, el Gobierno no ayuda con las nuevas imposiciones para que instalen termómetros o cierres en las puertas, además de poner el aire acondicionado a 27 grados, lo que espanta a los clientes.

Lo que viene, según anticipa Franco Gistau, son numerosos cierres de empresas y despidos ante la imposibilidad de hacer frente al incremento de los gastos.