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Los jóvenes pierden la fe en las pensiones: el 97% cree que su jubilación tendrá peores condiciones que las actuales

  • Jose de la Morena
  • Jose de la Morena, periodista especializado en economía desde hace más de 15 años, desarrolla su labor en el campo de la comunicación desde el prisma de las tendencias, los números y resultados de las distintas compañías. Una tarea que le ha llevado a conocer a fondo el mundo empresarial. Ha trabajado también en comunicación corporativa y como asesor para distintas marcas internacionales e institucionales.

Los jóvenes españoles prácticamente dan por hecho que el actual sistema de pensiones tendrá que volver a reformarse antes de que llegue el momento de su jubilación. Hasta el 97% de los españoles menores de 45 años espera nuevos cambios antes de retirarse.

Así lo refleja la Encuesta Funcas 2026 sobre Pensiones y Educación Financiera, que dibuja una profunda pérdida de confianza de las generaciones más jóvenes en que las reformas realizadas hasta ahora hayan resuelto los problemas del sistema. Entre el conjunto de españoles todavía no jubilados, el 93% considera que habrá nuevas reformas antes de que llegue su retiro.

La desconfianza aumenta precisamente entre quienes tienen más años de cotización por delante. Entre los españoles de 18 a 30 años, el 95% espera nuevos cambios, porcentaje que aumenta hasta el 97% entre los de 31 a 45 años. Prácticamente la totalidad de las generaciones que deberán sostener el sistema durante las próximas décadas asume, por tanto, que las actuales reglas no serán las que encontrarán cuando llegue el momento de cobrar su pensión.

Y no se trata únicamente de anticipar nuevas reformas. Cuando Funcas pregunta directamente si los cambios efectuados hasta ahora serán suficientes para garantizar el pago de sus pensiones, el 79% de los no jubilados responde que no.

El pesimismo vuelve a dispararse entre las generaciones jóvenes. El porcentaje alcanza el 85% entre los españoles de 18 a 30 años y el 90% entre aquellos que tienen entre 31 y 45 años.

Es decir, nueve de cada diez españoles de esta última franja de edad consideran insuficientes las reformas realizadas para garantizar el pago de su futura pensión y, al mismo tiempo, prácticamente todos (el 97%) esperan que el sistema vuelva a modificarse antes de que puedan jubilarse.

Los jóvenes temen pagar la factura

La encuesta de Funcas refleja además que la preocupación no se limita a la prestación que cada trabajador espera recibir en el futuro. El 68% de los españoles considera que el pago de las pensiones se convertirá pronto en un problema importante para la economía española.

La inquietud vuelve a ser considerablemente superior entre las generaciones más jóvenes. Cerca de tres de cada cuatro españoles menores de 46 años anticipan que las pensiones se convertirán en un problema económico importante, mientras que entre los mayores de 60 años esa percepción se reduce hasta poco más de la mitad.

La brecha generacional resulta todavía más evidente cuando se pregunta quién terminará sufriendo las consecuencias. Entre quienes consideran que las pensiones supondrán un problema para la economía, el 70% señala a los jóvenes como los principales perjudicados.

La percepción se extiende incluso entre los actuales pensionistas, que también identifican mayoritariamente a las generaciones jóvenes como las que sufrirán las consecuencias del problema.

A ello se suma una percepción especialmente significativa sobre la situación económica de ambas generaciones. El 56% de los españoles considera que los pensionistas tienen actualmente una mejor posición económica que los trabajadores menores de 40 años, mientras que sólo el 25% sostiene que son los jóvenes quienes disfrutan de una situación más favorable.

El resultado dibuja un conflicto generacional cada vez más evidente: los trabajadores jóvenes deberán continuar cotizando durante décadas para sostener las prestaciones actuales, mientras una amplísima mayoría considera que el sistema tendrá que volver a reformarse antes de que ellos mismos puedan beneficiarse de él.

La pensión no será suficiente

La incertidumbre también alcanza al dinero que esperan recibir cuando abandonen el mercado laboral. Según Funcas, dos de cada tres españoles mayores de 30 años muestran mucha o bastante preocupación ante la posibilidad de que su futura pensión no les permita vivir sin aprietos.

Ni siquiera los trabajadores que todavía tienen varias décadas por delante permanecen ajenos al problema. Entre los menores de 30 años, el porcentaje de quienes manifiestan esta preocupación alcanza el 56%.

Esta falta de confianza está impulsando también la percepción de que será necesario complementar las prestaciones públicas mediante ahorro e inversión privados. El 59% de los españoles todavía no jubilados considera que tiene sentido realizar inversiones para complementar su futura pensión pública.

La proporción aumenta hasta el 72% entre los hogares con ingresos superiores a 3.000 euros mensuales y llega al 80% entre quienes disponen de dos o más productos financieros. Entre los hombres de 18 a 30 años, el 86% considera conveniente invertir para complementar la pensión que recibirá del Estado.

La encuesta revela, además, una importante contradicción. Los españoles anticipan problemas para financiar las pensiones y los trabajadores jóvenes dan prácticamente por seguras nuevas reformas, pero existe un fuerte rechazo a buena parte de las soluciones planteadas para contener el gasto o aumentar los ingresos.

El 87% rechaza elevar progresivamente la edad de jubilación hasta los 70 años, mientras que el 73% se opone a incrementar los años necesarios para acceder a una pensión contributiva. El 66% tampoco acepta crear un impuesto específico destinado a financiar las pensiones y el 54% rechaza nuevas subidas de las cotizaciones de trabajadores y empresas.

El diagnóstico que deja la encuesta de Funcas es así especialmente contundente entre las generaciones que tienen más vida laboral por delante: el 95% de los menores de 31 años y el 97% de quienes tienen entre 31 y 45 dan por hecho que todavía verán nuevas reformas antes de jubilarse. Y nueve de cada diez de estos últimos consideran, además, que los cambios realizados hasta ahora no bastarán para garantizar el pago de su futura pensión.