`
Economía
datos de empleo

España pierde 270.000 empleos: el peor enero desde la crisis de deuda en 2012

La 'cuesta de enero' se ha traducido este año en una pérdida de 270.782 empleos

  • Jose de la Morena
  • Jose de la Morena, periodista especializado en economía desde hace más de 15 años, desarrolla su labor en el campo de la comunicación desde el prisma de las tendencias, los números y resultados de las distintas compañías. Una tarea que le ha llevado a conocer a fondo el mundo empresarial. Ha trabajado también en comunicación corporativa y como asesor para distintas marcas internacionales e institucionales.

El mercado laboral español ha arrancado 2026 con un serio traspiés, y la conocida cuesta de enero se ha traducido este año en una pérdida de 270.782 empleos, una cifra que convierte al pasado mes en el peor enero desde 2012 en términos de destrucción de ocupación. Aunque el inicio de año nunca suele ser positivo para el empleo, los datos de este ejercicio destacan por su magnitud y por el fuerte ajuste registrado tras el cierre de la campaña navideña.

El retroceso se concentra, como es habitual, en el comercio y la hostelería, dos sectores que suelen absorber refuerzos temporales durante las fiestas y que ajustan plantillas una vez pasado el pico de consumo. El mercado laboral ha comenzado así 2026 con una marcha menos que la que llevaba al final del año pasado, si bien este comportamiento no resulta del todo determinante para anticipar cómo evolucionará el conjunto del ejercicio. De hecho, el año anterior también comenzó con síntomas claros de desaceleración que se fueron corrigiendo conforme avanzaron los meses.

Los distintos gabinetes de estudios coinciden en que la evolución del empleo a lo largo de este año será bastante similar a la registrada en ejercicios recientes. Por el momento, el número total de afiliados a la Seguridad Social se sitúa en 21,57 millones, lo que supone cerca de medio millón de ocupados más que en enero del año pasado, pese al fuerte ajuste mensual registrado en el arranque de 2026.

El deterioro del empleo en enero vino acompañado, como era previsible, de un aumento del paro, aunque no en la misma proporción que la caída de la afiliación. El número de personas inscritas en las oficinas del Sepe aumentó en 30.392 desempleados respecto a diciembre, hasta alcanzar un total de 2,43 millones de parados. Esta brecha entre la destrucción de empleo y el aumento del paro se ha convertido en una constante en los últimos años, debido en parte a los cambios en la estructura del mercado laboral.

Del total de desempleados, tres de cada cuatro perciben algún tipo de prestación contributiva o subsidio. El importe medio de la prestación se situó en 1.039 euros brutos mensuales, mientras que el gasto total del Sepe para hacer frente a todas las pagas alcanzó los 2.107 millones de euros, un 1,1% más que en el mismo mes del año anterior. Este incremento del gasto refleja tanto el volumen de beneficiarios como la cuantía media de las prestaciones.

El Gobierno apunta al mal tiempo

Desde el Ejecutivo se ha atribuido parte del mal comportamiento del mercado laboral a la climatología. Según una nota del ministerio de Inclusión y Seguridad Social, enero ha sido «especialmente adverso por el tiempo», en referencia a las lluvias y nevadas registradas durante el mes. No obstante, la estadística oficial no permite concretar qué actividades se han visto más afectadas por estos episodios, ya que la Seguridad Social ha estrenado una nueva metodología de conteo sectorial que impide realizar comparaciones detalladas con ejercicios anteriores.

A falta de ese desglose, el comportamiento histórico apunta de nuevo a la hostelería y al comercio como principales responsables de la destrucción de empleo, un fenómeno recurrente tras el final de la campaña navideña y antes del repunte de contrataciones que suele llegar en primavera.

Los datos sí permiten observar diferencias relevantes por colectivos. El empleo cayó con mayor intensidad entre las personas nacidas en el extranjero, con un descenso del 1,5% respecto al mes anterior, frente al 1,2% registrado en el conjunto de la población trabajadora. Se trata de un colectivo especialmente sensible al ciclo económico, que suele ganar empleo con mayor rapidez en los meses de bonanza y perderlo con más intensidad en los periodos de ajuste.

Pese a este retroceso, España mantiene el umbral de los tres millones de afiliados de origen extranjero, que representan aproximadamente el 14% del total de la ocupación. Un patrón similar se observa en el empleo femenino, que también tiende a crecer más en los buenos meses y a caer con mayor fuerza en los malos. Las mujeres, sobrerrepresentadas junto a los migrantes en sectores como el comercio y la hostelería, han perdido más empleos que los hombres en este inicio de año. Del total de afiliados, el 55,7% son hombres y el 47,3% mujeres.

Cataluña lidera la destrucción de empleo

Por territorios, Cataluña encabezó en enero la destrucción de empleo en el conjunto de España. Aunque la comunidad no atraviesa una situación macroeconómica negativa, lleva varios meses mostrando un comportamiento más débil en términos de ocupación. En este arranque de 2026, perdió 47.941 afiliados respecto a diciembre, hasta situarse en 3,82 millones de personas cotizando.

Este dato se produce, además, después de que el mes pasado se confirmara el sorpasso por el que Cataluña dejó de ser el territorio con más ocupados del país, cediendo ese puesto a la Comunidad de Madrid. Pese a la intensa caída mensual, la cifra actual de afiliación en Cataluña sigue siendo la más alta de toda su serie histórica, lo que refleja la fortaleza acumulada del empleo en los últimos años, aunque también subraya la brusquedad del ajuste registrado en este peor enero desde 2012.