Guerra en el sector del yogur: «El kéfir de Danone incumple las normas y no es auténtico»
En Alemania y Austria, Danone no vende su producto como “kefir”, sino como “kefir mild”
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La guerra del kéfir llega a la patronal. Los fabricantes medianos, pequeños y artesanos de la Asociación Española de Fabricantes de Yogur y Postres Lácteos Frescos (AEFY), que dirige Luis Calabozo e integrada en la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FENIL), se preparan para un enfrentamiento abierto con Danone en la asamblea que la asociación celebra este martes en Madrid. En el centro del choque está Activia Kéfir, el producto con el que la multinacional francesa se ha erigido en árbitro de qué es un «kéfir de verdad» en España.
En la reunión, la posición de Danone la defenderá Antoni Bandrés, director de Compras y Lácteos B2B de Danone Iberia y representante de la multinacional francesa en la AEFY. Enfrente tendrá a la mayor parte del sector, que acusa a la filial española del grupo, Danone, S.A., dirigida por François Lacombe, de engañar al consumidor y de desacreditar al kéfir con la comercialización de Activia Kéfir.
Su argumento se apoya en los análisis de varios laboratorios independientes de máxima solvencia, a los que ha tenido acceso OKDIARIO. Para los fabricantes, los resultados evidencian que Danone no cumple: las muestras de su kéfir examinadas entre mayo y septiembre de este año registran recuentos de levaduras vivas extremadamente bajos.
Las cifras del laboratorio
El primero de los informes, emitido en julio, recoge doce resultados de Activia Kéfir, en bote de 345 gramos y en pack de cuatro. Diez quedan por debajo de 20 unidades formadoras de colonias por gramo (UFC/g) y dos por debajo de 100. En diez de ellos, la prueba genética para detectar levaduras dio negativo. En el mismo análisis, cuatro muestras de un kéfir de otro gran fabricante superaron el millón de UFC/g, lo que demuestra que el método sí detecta levaduras cuando están presentes.
Un segundo laboratorio analizó, en ensayos realizados en mayo, junio y septiembre, nueve muestras de kéfir de Danone en distintos formatos y sabores: natural, fresa, arándanos, mango y fresa-frambuesa. Ocho dieron menos de 10 UFC/g. La única con recuento cuantificable, un Activia natural, registró 120 UFC/g. Todos los ensayos se cerraron antes de la fecha de caducidad, salvo uno que terminó un día después.
La referencia internacional es el Codex Alimentarius de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), la misma norma que Danone invoca para defender la autenticidad de su producto. El Codex exige al kéfir un mínimo de 10.000 UFC/g de levaduras viables hasta la fecha de consumo preferente. El mejor resultado de Danone se queda 83 veces por debajo; el resto, más de mil veces. «Con estas cifras, Danone no cumple la norma que ella misma invoca, y en ningún caso pueden publicitarlo o etiquetarlo como kéfir auténtico», sostiene un fabricante.
El 80% que no era tal
La indignación del sector tiene un origen concreto. Danone ha construido su posicionamiento sosteniendo que sólo los productos que declaran levaduras de kéfir en su lista de ingredientes pueden considerarse auténticos. En un artículo publicado en la revista de AENOR, la compañía llegó a afirmar que el 80% de los kéfires del mercado podrían no ser kéfir.
Ese dato procede de un estudio de la Universitat Rovira i Virgili que revisó el etiquetado de 170 productos sin analizar su composición. Que una etiqueta no mencione levaduras no prueba que el producto no las tenga. La propia universidad publicó una corrección después de que Danone le comunicara que dos de sus productos Activia sí contenían levaduras, aunque no figuraban en el envase «por un error gráfico».
Kéfir en España, «kefir mild» en Alemania
Los fabricantes señalan también la doble vara de la multinacional francesa fuera de España. En Alemania y Austria, Danone no vende su producto como «kefir», sino como «kefir mild», una categoría distinta en la normativa alemana, y sus fichas no enumeran expresamente las levaduras. En Portugal, la ficha oficial de Activia Kéfir Líquido Mirtilo presume de «auténticas levaduras de kéfir», pero su lista de ingredientes publicada no las menciona. Aplicado a su propio producto, el criterio que Danone utiliza en España para descalificar a la competencia lo dejaría fuera.
«Danone lleva dos años diciendo a los consumidores que el 80% de los kéfires no son de verdad, y ahora los análisis muestran que el suyo apenas tiene levaduras vivas. No se puede dar lecciones de autenticidad con estos resultados. Es un caso claro de fraude al consumidor, que como sector debemos denunciar ante todas las instancias posibles», denuncia un fabricante artesano.