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Colas en IKEA por la vajilla viral para el verano: 18 piezas y la acaban de rebajar a un precio nunca antes visto

IKEA vajilla
Vajilla Gladelig de IKEA.
Blanca Espada

IKEA vuelve a sorprendernos y esta vez lo hace además con algo que seguro muchos habrán pensado en comprar cuando comenzó la primavera. Que duda cabe que una de las cosas en las que siempre nos fijamos al cambiar la temporada es en la vajilla, especialmente cuando llega el buen tiempo, y en este sentido, IKEA cuenta ahora con una nueva vajilla que además ha rebajado por lo que es perfecta para una mesa de primavera o de verano.

Se trata de la vajilla de 18 piezas GLADELIG, una de esas colecciones que entran por los ojos casi sin darte cuenta. No es especialmente llamativa ni estridente, pero tiene ese punto elegante y natural que encaja muy bien con las mesas de diario y también con las ocasiones un poco más especiales. Además se mueve en esa tendencia de vajillas que parece algo más rústicas pero con líneas suaves y, como decimos, elegantes, y encima te va a costar diez euros menos de lo que costaba antes.

Colas en IKEA por la vajilla viral para el verano

Lo primero que destaca de esta vajilla de IKEA llamada GLADELIG es su estética. A simple vista puede parecer básica, pero cuando te fijas un poco más se entiende por qué está teniendo tanto tirón. El acabado en gris con ese borde ligeramente marcado le da un aire artesanal que no es fácil de encontrar en productos de este tipo. No es la típica vajilla blanca sin más, sino que tiene personalidad, pero sin recargar.

Las formas son bastante limpias, con líneas clásicas que no pasan de moda. Y eso, en una compra como esta, se agradece. Porque no es algo que cambies cada temporada, sino algo que vas a usar durante años. Además, ese equilibrio entre lo sencillo y lo cuidado hace que funcione bien tanto en una comida rápida entre semana como en una mesa más preparada, con invitados o celebraciones.

IKEA vajilla
Vajilla Gladelig de IKEA.

18 piezas pensadas para el día a día

Otro de los puntos fuertes de esta vajilla es que viene bastante completa desde el principio. No hay que andar comprando piezas sueltas ni combinando con otros sets. Incluye 18 piezas en total:

  • 6 platos llanos de 25 cm
  • 6 platos hondos de 21 cm
  • 6 platos pequeños de 20 cm

Es decir, un servicio completo para seis personas, más que suficiente para la mayoría de hogares. Este tipo de packs suele ser bastante práctico, sobre todo si estás renovando la vajilla o empezando desde cero. Te llevas todo lo necesario de una vez y con un diseño coherente.

El detalle que marca la diferencia: el vidriado

Hay un elemento que hace que esta vajilla no sea una más, y es su acabado. El vidriado reactivo que utiliza IKEA en esta serie hace que cada pieza tenga ligeras variaciones. De este modo, no hay dos platos exactamente iguales y puede parecer un detalle pequeño, pero es justo lo que le da ese toque más artesanal. Además, ese acabado ayuda a que la mesa se vea más cálida. Más viva. No tan fría como ocurre con otros diseños más planos.

Material resistente y además rebajada

Más allá del diseño, que al final es lo que primero entra por los ojos, también importa el uso. En este caso, la vajilla está fabricada en gres, un material bastante resistente y habitual en este tipo de productos. Aguanta bien el uso diario y no es especialmente delicado. Además, es apta tanto para microondas como para lavavajillas, algo que hoy en día casi se da por hecho, pero que sigue siendo clave en el día a día.

Y en cuanto al precio, si ya de por sí era una vajilla que estaba funcionando bien, la rebaja ha terminado de empujarla. Ha pasado de costar 69,99 euros a 59,99 euros, es decir, diez euros menos. Puede no parecer una diferencia enorme, pero en este tipo de productos sí influye bastante. Sobre todo porque hablamos de un set completo. No es una pieza suelta. Es toda la vajilla para seis personas.

Perfecta para primavera y verano (y más allá)

Hay algo que se repite bastante cuando se habla de este tipo de vajillas: su relación con las estaciones. Y en este caso tiene sentido. El tono gris, combinado con el acabado artesanal, encaja muy bien con mesas de primavera o verano, donde se suelen buscar estilos más naturales y relajados.

Pero no es una vajilla estacional. No es de esas que solo sacas en una época concreta. También funciona perfectamente el resto del año. De hecho, esa es una de sus ventajas, y es que no cansa sino que se adapta a distintos momentos sin llamar demasiado la atención, pero sin desaparecer.

Al final, lo que ocurre con este tipo de productos es bastante sencillo. No son espectaculares, pero funcionan y eso es lo que muchos buscan. Algo que puedas usar todos los días, que combine con lo que ya tienes en casa y que no te obligue a pensar demasiado. La vajilla GLADELIG cumple con eso ya que tiene diseño, funcionalidad y además tiene un precio más ajustado. Entonces, ¿la vas a dejar escapar?.

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