Economía
Unión Europea

Se avecina una nueva crisis política: Italia rechazará los cambios en los presupuestos que le pidió la Comisión

El ejecutivo estimó para 2019 un déficit del 2,4% del PIB

"Estamos trabajando por unos presupuestos que garanticen más puestos de trabajo"

El Gobierno italiano se dispone a responder esta noche a la exigencia de la Comisión Europea (CE) enviando los mismos presupuestos para 2019 que ya fueron rechazados por Bruselas, por prever un déficit del producto interior bruto (PIB) juzgado excesivo.

El Ejecutivo estimó para 2019 un déficit del 2,4 % del PIB y una deuda del 130 %, prácticamente como la actual, y con estos parámetros las dos formaciones euroescépticas que gobiernan en coalición -el M5E y la Liga- creen que la economía italiana crecerá un 1,5 %.

«Estamos trabajando por unos presupuestos que garanticen más puestos de trabajo, más derecho a las pensiones y menos impuestos no para todos, sino para muchos italianos. Si a Europa le gusta estaremos contentos, si no, tiramos para delante», dijo el vicepresidente del Gobierno y líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini.

El también ministro del Interior hacía esas declaraciones al llegar esta noche al Palacio Chigi, sede del Gobierno, donde ya le estaban esperando el primer ministro, Giuseppe Conte -recién llegado de una conferencia sobre Libia en Palermo (Sicilia)- y el otro vicepresidente, Luigi Di Maio.

Preguntado sobre si se cambiarían las cifras clave del Presupuesto, Salvini respondió a los periodistas negando con la cabeza.

Los tres mantendrán una reunión antes de que se reúna el Consejo de Ministros para aprobar la respuesta a Bruselas.

«No se negocia»

«La tasa de crecimiento no se negocia», afirmó esta mañana el ministro de Economía, Giovanni Tria, desmintiendo así informaciones y rumores publicados por los medios acerca de que Italia estaba debatiendo cambiar esa cifra.

«Las previsiones de crecimiento son de hecho el resultado de valoraciones puramente técnicas», añadió Tria.

«Esperamos mandar la respuesta dentro de plazo previsto», dijo, por su parte, Conte a los periodistas, al ser preguntado en Palermo.

El pasado 23 de octubre Bruselas rechazó el borrador de presupuestos para 2019 enviado por Italia, al constatar que incumplía las normas fiscales por incluir un aumento del déficit del 2,4 % del producto interior bruto para 2019.

Con una mayor deuda, Roma pretende financiar las promesas que los dos partidos en el Gobierno lanzaron en la campaña electoral de principios de este año, así como realizar una serie de inversiones públicas con las que creen que favorecerán el crecimiento.

En Roma también descartan que se pueda llegar a abrir al país un procedimiento de infracción por sus presupuestos.

Algunos medios apuntan a que la estrategia de Italia pasaría por mayores privatizaciones y cesiones de entes públicos para controlar el déficit, así como incluir una serie de cláusulas que, en caso de deuda elevada, recortarían automáticamente una serie de gastos.