Economía
Telecomunicaciones

American Tower y Brookfield planean con Morgan Stanley lanzar una opa sobre Cellnex y sacarla de Bolsa

  • Eduardo Segovia
  • Corresponsal de banca y empresas. Doctor y Master en Información Económica. Pasó por El Confidencial y dirigió Bolsamanía. Autor de ‘De los Borbones a los Botines’.

El gigante norteamericano de las telecomunicaciones American Tower y el fondo de capital riesgo canadiense Brookfield están analizando el lanzamiento de una opa sobre la española Cellnex, según fuentes al tanto de la operación. Esta oferta, para la que han contratado como asesor a Morgan Stanley, supondría la exclusión de Bolsa de la compañía y serviría para que American Tower diera el salto a Europa, ya que Cellnex tiene presencia en 12 países del Viejo Continente.

Las fuentes añaden que Cellnex está siendo asesorada por Goldman Sachs y que sus principales accionistas son proclives a vender su participación. En especial, la familia Benetton, que posee el 8,54% del capital heredado de la antigua Abertis, y el fondo GIP (7%), ambos representados en el consejo de la empresa. También lo vería con buenos ojos Criteria, el holding empresarial de La Caixa, dueño del 4,8%, siempre que el precio ofrezca una prima interesante. Todas ellas son participaciones financieras.

American Tower ya dio un paso en España con la adquisición a Telefónica de las torres de Telxius por 7.700 millones en enero de 2021, que completó el verano pasado con la compra de la fibra de las torres de la operadora por 120 millones. Pero ahora daría el gran salto. Cellnex capitaliza unos 23.500 millones de euros, lo que lo convierte en el noveno valor del Ibex, por delante de Repsol o Telefónica. American Tower vale 108.400 millones de dólares en Bolsa, más de cuatro veces el tamaño de Cellnex. Es decir, la operación sería perfectamente asumible por los norteamericanos.

En cuanto a Brookfield, es otro de los gigantes mundiales del capital riesgo, pues gestiona más de 750.000 millones de dólares. Brookfield se alió con la propia Cellnex en mayo del año pasado para pujar por las torres de Deutsche Telekom. Una operación de 20.000 millones que al final se llevó KKR.

El gran atractivo de Cellnex, además de su posición dominante en España, es su presencia en Austria, Dinamarca, Francia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza. Con su compra, American Tower se convertiría en la mayor compañía del mundo de infraestructuras de telecomunicaciones.

Los rumores de una operación corporativa comenzaron a circular el pasado martes en el mercado, lo que explica que Cellnex haya subido con fuerza en Bolsa en los últimos días (ayer bajó con el resto del Ibex) con un volumen de negocio muy superior al habitual.

American Tower y Brookfield han decidido embarcarse ahora en esta aventura, siempre según las fuentes, porque Cellnex está ahora a un precio muy atractivo después de bajar más de un 22% en el último año. Esta caída se debe a la subida de los tipos de interés, ya que es una empresa muy endeudada y, por tanto, muy sensible a las variaciones de los costes financieros. Sin embargo, el mercado empieza a vislumbrar el fin de las alzas de los bancos centrales e incluso el inicio de las bajadas, lo que pinta un horizonte mucho más positivo para Cellnex.

Accionistas vendedores

Aparte de Benetton, GIP y Criteria, en el capital de Cellnex hay una serie de fondos de inversión que podrían hacer plusvalías o recuperarse de las pérdidas (en función del momento en que entraran): The Children’s Fund (que posee un 7%), Lisson Grove (6,7%) y Blackrock (5%), Canada Pension Plan (5%) y Norges Bank (3%).

También está presente la china CK Hutchison Holdings con un 4,8%. Por último, JP Morgan se hizo con un 5,4% en diciembre. Curiosamente, este banco de inversión emitió en enero de 2021 un informe en el que aseguraba que Cellnex acabaría en manos de American Tower.

Esta operación se produce justo después de que anunciara su dimisión el consejero delegado de CellnexTobías Martínez, en teoría por discrepancias con el consejo. Aunque esta salida no tiene relación aparente con la oferta en preparación, las fuentes explican que la facilita, ya que ya no hay un gestor fuerte que pueda convencer al consejo de rechazar una opa prometiendo un fuerte crecimiento futuro de la empresa en solitario.