Economía
COYUNTURA ECONÓMICA

Alarma: la Airef recorta su previsión de crecimiento real del PIB del 2,5% al 0% en sólo un mes

La Airef (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) ha recortado su previsión de crecimiento real del PIB del 2,5% al 0% en sólo un mes, en concreto entre el 31 de julio pasado y el 9 de septiembre. Esta drástico descenso se produce después de tener en cuenta los últimos datos del índice de compras de los gestores -conocido como PMI-, la evolución de la facturación de las grandes empresas y la marcha de la recaudación del IVA,  que guarda una estrecha relación con las ventas de las compañías. Con esta revisión, la tasa de crecimiento de la actividad entre julio y septiembre se situaría en el 1,4% en términos anualizados.

Aunque el modelo de predicción real que utiliza la Airef se actualiza habitualmente dos veces al mes y no asegura que el dato final de crecimiento se corresponda con esta información parcial, una bajada tan dramática apunta al comienzo de una intensa desaceleración de la actividad en la última parte del año, que coincidiría con el final de la temporada turística, el clima que se respira entre el mundo empresarial -presidido por unas expectativas a la baja- y los crecientes problemas que refleja el mercado laboral.

El lunes pasado, la Comisión Europea advirtió al Gobierno español de que la inflación subyacente no cede lo deseado, y de que el mercado laboral se deteriora. El índice subyacente -que excluye a los alimentos no elaborados y a la energía- seguirá ofreciendo una notable resistencia a caer como consecuencia del impacto en la cadena de producción del aumento de los costes de la electricidad y de la escasez de materias primas registrada a comienzos de este año.

La persistencia de la inflación acaba teniendo un impacto muy claro sobre la renta real de las familias y esto acaba repercutiendo en la venta de las empresas, explica Gregorio Izquierdo, director general del Instituto de Estudios Económicos, el think tank de la patronal española CEOE. «En sus inicios, el proceso inflacionista aparenta dar un estímulo a la economía, pero luego, y con cierta rapidez, se empiezan a notar sus efectos perversos», añade.

El Índice de Precios de Consumo (IPC) aumentó un 0,5% en agosto en relación al mes anterior y elevó tres décimas su tasa interanual, hasta el 2,6%, debido, principalmente, a la subida de los precios de los carburantes y lubricantes para vehículos personales y de los combustibles líquidos. El precio de los alimentos, por su parte, moderó tres décimas su crecimiento, pero sigue subiendo a una tasa del 10,5%.

Con el avance de agosto, la inflación encadena dos meses consecutivos de ascensos después de que en julio subiera cuatro décimas, hasta el 2,3%, según los datos publicados el pasado martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que confirman los avanzados a finales del mes pasado. Los economistas españoles emitieron el mismo martes un informe en el que prevén que la tasa de inflación suba hasta el 4,9% en diciembre.

El deterioro laboral, por su parte, tiene mucho que ver con el ambiente general de desaceleración de la economía que se percibe, sobre todo de cara al año próximo -como indica la propia Comisión-, así como con los efectos cada vez más evidentes de la intensa subida -por encima del 40%- del Salario Mínimo Interprofesional desde que gobierna el presidente Sánchez. Este aumento de costes está perjudicando en particular el sector agrario y a la hostelería, pero sus consecuencias se dejan notar en el conjunto de la actividad económica general por el llamado ‘efecto arrastre’ -la transmisión de las subidas a toda la cadena de producción-.

Pedro Sánchez con Úrsula Von der Leyen.

La actividad de la eurozona medida mediante el índice de gestores de compra (PMI) ha descendido en agosto al ritmo más rápido desde noviembre de 2020. Tanto el sector industrial como los servicios se desaceleran. El PMI de la zona euro pasó de los 48,6 puntos en julio a los 46,7 puntos en el mes pasado, según el dato elaborado por S&P Global.

El documento destaca que la contracción fue simultánea, por primera vez en este año, tanto en el sector de la industria como en el de servicios. Este último ha puesto fin a un periodo de siete meses de crecimiento tras anotarse su mayor retroceso desde febrero de 2021 y obtener una lectura de 47,9 puntos, tres puntos menos que en julio.