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Aire para la obra de 13.500 millones de Sacyr en Italia: fin a las demandas contra el Puente de Messina

La justicia italiana archiva las últimas denuncias ecologistas contra la megaobra participada en un 22,4% por Sacyr

Tras el varapalo del Tribunal de Cuentas italiano al proyecto de construcción del Puente de Messina -unirá Sicilia con la península italiana-, que ha obligado al Gobierno de Giorgia Meloni a retrasar un año el inicio de las obras para corregir algunos aspectos del proyecto, la española Sacyr -que tiene un 22,4% de la empresa adjudicataria- ha recibido un soplo de aire: la justicia italiana ha archivado las denuncias que quedaban pendientes contra esta megaobra de 13.500 millones de euros.

El Tribunal Administrativo Regional de Lazio ha desestimado los recursos que presentaron en diciembre de 2024 el municipio de Villa San Giovanni, la ciudad metropolitana de Reggio Calabria, y varias asociaciones de ecologistas contra el proyecto del Puente de Messina. Los recursos, rechazados por los jueces administrativos, pretendían principalmente revocar la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto.

El archivo de estos recursos se suman a la desestimación en enero de 2025 de otra demanda de un centenar de ciudadanos agrupados en la asociación No Puente. Pedían el cese del desarrollo de la obra, impulsada por Meloni y por Matteo Salvini, ministro de Transportes italiana.

Con el archivo de estos recursos, la megaobra del Puente de Messina queda a la espera de que el Ejecutivo italiano modifique los aspectos del proyecto que tumbó el Tribunal de Cuentas italiano, algo que ya ha iniciado y está tramitándose en el Senado desde el pasado martes.

Lo que ha confirmado el Gobierno de Meloni es que la obra tendrá un coste de 13.500 millones de euros, lo que debe salvar uno de los escollos planteados por el Tribunal de Cuentas ya que no deberá volver a licitar la obra. Sacyr y su socio italiano, Webuild, ya fueron adjudicatarios de este proyecto en 2011 por lo que Bruselas obligaría a licitarlo de nuevo salvo que no superara en un 50% el coste de la primera adjudicación.

Giorgia Meloni, presidenta del Gobierno de Italia.

El Ejecutivo italiano no quiere dar su brazo a torcer y está dando todos los pasos para sortear al Tribunal de Cuentas y sacar adelanta la megaobra. De momento, ha desviado 2.800 millones de euros del Presupuesto de este año que estaba destinado al Puente de Messina a otros proyectos. Pero Salvini ha asegurado que iniciarán las obras a finales de este año o principios de 2027.

Pero la obra es estratégica para Meloni. El Puente de Messina tendrá un vano central suspendido de 3,3 kilómetros de longitud y una longitud total de 3,66 kilómetros, incluidos los dos vanos laterales de 183 metros cada uno, y una anchura de 60,4 metros, con tres carriles de circulación por sentido, dos carriles de servicio y dos vías de ferrocarril. Será uno de los puentes más largos del mundo.

Para Sacyr es un proyecto importante que le reportará el 22,4% de los 13.500 millones de euros de la obra. Además, supone poner de nuevo su nombre en una obra extraordinaria a nivel mundial. La constructora que preside Manuel Manrique ya fue la encargada de la ampliación de la tercera esclusa del Canal de Panamá, donde tuvo como socio a la italiana Webuild, su socio en el Puente de Messina.