Economía
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Los agricultores denuncian que las subidas del SMI de Sánchez dejaron en la calle a 34.000 trabajadores

El campo español está con las ‘armas’ preparadas por si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, da luz verde a la enésima subida del salario mínimo interprofesional (SMI). Según las estimaciones que maneja el presidente de ASAJA, Pedro Barato, las últimas subidas del SMI -en los últimos dos años, desde que Sánchez gobierna, el alza ha sido del 29%- han dejado en la calle a 34.000 trabajadores.

El problema no es que los empresarios del sector no quieran una mejora de las condiciones de los trabajadores, sino que las actuales condiciones de competitividad y productividad, unidas al veto ruso o la desproporción entre los precios desde que el producto sale de la mesa al campo, hacen completamente inviable que se pague en el sector primario un salario mínimo de 1.000 euros, como quieren CCOO y UGT.

De hecho, según las principales patronales del sector, no descartan que en 2021 el sector de la agricultura vuelva a salir a la calle para reivindicar sus derechos y mejores condiciones. Critican que el Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, queriendo subir el SMI, lo que parece que pretende es que se sustituyan a trabajadores de carne y huesos «por máquinas» y que «está en aire el diálogo social, que tanto ha costado».

Aunque los ministros de Inclusión y de Economía, José Luis Escrivá y Nadia Calviño, son más partidarios de que la subida del SMI no se produzca a corto plazo -aunque no descartan nunca que se vaya a producir más adelante por las presiones de Pablo Iglesias y de Yolanda Díaz-, lo cierto es que el Gobierno sigue teniendo encima de la mesa la posibilidad de que haya un alza del salario mínimo.

Balance del sector en un año de crisis

Este mismo lunes 21 de diciembre el presidente de ASAJA Castilla y León hacía balance del sector junto a Pedro Barato, el líder nacional de la organización. Para la patronal perteneciente a la CEOE, 2020 ha puesto a prueba la resistencia y profesionalidad del sector agrario y ganadero. A su juicio, la prueba «se ha superado con nota». «Comenzamos el año saliendo a la calle, en una protesta que rápidamente se extendió por toda España, y en cuestión de días tuvimos que parar unas justas reivindicaciones para centrarnos en trabajar para garantizar la alimentación de nuestro país», ha señalado Donaciano Dujo.

Desde el punto de vista productivo, el año 2020 ha sido favorable climatológicamente hablando, lo que ha permitido el crecimiento de las producciones de cereales y forrajes, lo que, unido al sostenimiento e impulso exportador del sector porcino, ha permitido mantener la renta agraria global, gracias también a una cierta contención en los insumos, salvo el caso de los piensos, que se han encarecido. “Pero eso no debería ser motivo para que el ministerio presuma de ello, porque en nada se debe al apoyo de los políticos, sino al trabajo de los profesionales del sector”, ha destacado Pedro Barato, alertando de que detrás de las grandes cifras hay sectores ganaderos y también agrarios que tienen graves problemas de supervivencia, agudizados durante la pandemia.

No es que el campo haya ido bien, es que otros sectores se han desplomado más, aseguran desde ASAJA

«No es que el campo haya ido bien este año, es que la economía de otros sectores se ha desplomado a niveles nunca vistos, pero eso no debe desviar la atención sobre los problemas estructurales que afectan al sector agrario y ganadero, como son los precios», ha puntualizado el presidente nacional de ASAJA.

Aunque la pandemia ha causado problemas en todos los sectores, los más perjudicados por la caída de la demanda, principalmente por los cierres y limitaciones en establecimientos de hostelería y restauración, han sido dos tan importantes para nuestro territorio como son el ovino y caprino y el vacuno de carne, aunque también se han visto afectadas las ventas de porcino ibérico, cochinillo, patatas y, por supuesto, el vino.

«No solo han sufrido una caída importante de los precios, es que ha habido problemas para comercializar, que se han tratado de paliar, al menos en una pequeña parte, incrementando otros canales, como la venta directa y online, o potenciando la exportación», ha afirmado Dujo.

Respecto a las expectativas para 2021, el sector comparte con el resto de la sociedad un deseo principal: que la vacuna cumpla las expectativas y logre contener la pandemia, no puede haber un objetivo de mayor calibre que ese, para todos. “Solo la recuperación de la normalidad en las relaciones sociales podrá sustentar una total recuperación del consumo”, ha indicado el presidente de ASAJA Castilla y León.

Ya dentro del ámbito agrario, ASAJA afirma que es relevante que se acerca la nueva PAC, que determinará la política agraria europea de esta década, y que preocupa a ASAJA, porque propone un sistema que quiebra el equilibrio entre producción y protección, limitando o incluso poniendo en riesgo la soberanía alimentaria europea.

«Lograr precios justos va a seguir siendo nuestra principal batalla», avisan los empresarios agrarios, que no descartan movilizaciones en un futuro si el Gobierno sigue poniendo piedras en la rueda.