Acebes echa la culpa a Deloitte de dar el visto bueno a las cuentas de Bankia de 2011
El exministro de Interior Ángel Acebes ha declarado hoy en el juicio por la salida a bolsa de Bankia que durante el tiempo que fue consejero de BFA, matriz de Bankia, "nunca, jamás nadie del Banco de España" se dirigió a él "ni verbalmente ni por escrito, ni formal ni informalmente".
El exministro del Interior Ángel Acebes ha asegurado este lunes en la Audiencia Nacional que el consejo del grupo BFA-Bankia votó y aprobó los estados contables del ejercicio 2011, más tarde reformulados, en base al documento elaborado por la firma auditora Deloitte, que era «quien garantiza que las cuentas reflejan la imagen fiel de la entidad».
«(Deloitte) claro que nos trae sus cuentas, el balance individual, consolidado, pérdidas y ganancias, y vemos que son coherentes y consistentes con los estados formulados antes y después de la salida a Bolsa y con los presentados por la dirección general de contabilidad», ha relatado en calidad de expresidente de la comisión de auditoría de BFA, quien ha admitido que «48 horas después» todo el consejo dio luz verde a tales cifras.
Una medida que adoptaron aún sin contar con un informe favorable del auditor pues «no era necesario» para la aprobación, ha dicho Acebes, que ha atribuido la demora en la elaboración de este escrito por parte de Deloitte a las nuevas exigencias regulatorias, incluidos el canje de preferentes y deuda subordinada por acciones de Bankia y el plan de recapitalización que debía valorar el Banco de España.
Al respecto, ha insistido en que la compañía nunca realizó advertencia alguna de posibles problemas o irregularidades en las cuentas anuales.
«Pero por Dios, ¿desde cuándo un auditor se dirige verbalmente para advertir de que podría haber salvedades, dónde alguien ha visto que se dirija así un auditor del prestigio de Deloitte? Pero es que tampoco lo hizo. ¿O es que los miembros del consejo estaban todos sordos?» ha incidido a preguntas de su abogado.
Acebes también ha defendido la integridad de los trabajos de auditoría de BFA, llevados a cabo por Bankia, la cual supervisaba que los procesos se hicieran «adecuadamente», y que eran reforzados por el auditor externo, encargado de asegurar a la comisión que «las cuentas reflejan la imagen fiel».
De igual modo, se ha desmarcado de la reformulación de las cuentas de 2011, realizada por el equipo del actual presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, y en la que afloraron pérdidas por importe de casi 3.000 millones de euros.
«Lo que cambian son las estimaciones, exclusivamente, respecto a las reformuladas, pero si va a haber una inyección de capital del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) no es descabellado pensar que te colocas en las peores circunstancias», ha aclarado a la sección cuarta de la sala de lo Penal.
El exministro, para quien las acusaciones populares y particulares piden penas de hasta doce años de prisión por estafa a inversores y presunta falsedad contable, ha afeado que se le achaque responsabilidad por la salida a Bolsa cuando él entró al consejo de BFA el 27 de julio de 2011, una semana después. EFECOM
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