Ya se conocen las designaciones arbitrales para los partidos de este sábado, correspondientes a la jornada 8 de Liga. Isidro Díaz de Mera Escuderos será el encargado de dirigir el Real Madrid-Villarreal en el Santiago Bernabéu. Es el mismo árbitro que se lesionó en un partido ante el Sevilla de hace dos temporadas en el Bernabéu tras desquiciar a los madridistas. En el VAR estará Alejandro Muñiz Ruiz.
No obstante, el balance del Real Madrid con este árbitro es muy positivo. Les ha dirigido en 12 partidos y nunca han perdido con él: 10 victorias y dos empates. Los empates se dieron los dos en el coliseo madridista, en la 2023-24 contra el Betis (0-0) y en la 2022-23 contra el Athletic (1-1). En el resto, el cuadro blanco ha sumado los tres puntos, siendo cinco de ellos en su estadio.
No pitaba un partido del Real Madrid desde la jornada 27 de la pasada temporada. Fue en Balaídos contra el Celta, donde el equipo dirigido entonces por Álvaro Arbeloa se impuso por la mínima (1-2) gracias a un gol salvador de Fede Valverde en el 94. Su último duelo arbitrado en el Santiago Bernabéu también se decidió sobre la bocina. Fue el Real Madrid-Rayo de la jornada 22 del curso pasado, que se decantó en favor de los locales gracias al gol de Mbappé en el 100 de partido.

En el VAR estará Alejandro Muñiz Ruiz, cuyo historial con el equipo blanco es bien distinto. Como árbitro principal, el colegiado cántabro le perdonó la tarjeta roja a Carlos Romero por su falta criminal sobre Kylian Mbappé durante el Espanyol-Real Madrid en la temporada 2024-25. No sólo no le expulsó, sino que más tarde el zaguero perico acabaría anotando el gol de la victoria que alejaba al Real Madrid del título de Liga.
La pasada campaña dirigió en el estadio Santiago Bernabéu el encuentro que enfrentó a Real Madrid y Sevilla. En ese duelo tampoco dejó a nadie contento. Su primera acción polémica llegó en el minuto 37, cuando perdonó una roja directa a Marcao. La expulsión era clara, porque el central del Sevilla entró con los tacos por delante al tobillo de Rodrygo, que por suerte para su físico elevó el pie a tiempo, evitando una patada criminal. El brasileño sólo vio amarilla y la falta acabó significando el gol de Jude Bellingham para el Real Madrid.