La roja a Vinicius por el tirón de pelo a Saliba en el Real Madrid-Villarreal lleva directamente la mente a una acción similar que sufrieron hace años los madridistas y que quedó sin sanción. Fue en un Real Madrid-Alavés, en 2020, cuando Laguardia tiró del pelo a Marcelo en el área vitoriana. Penalti y expulsión clara, pero entonces el VAR no entró. Seis años después, no ha habido dudas. Vinicius había marcado un gol tras esa jugada, que pasó de primeras inadvertida. El árbitro se fue al monitor, vio la acción, anuló el tanto y expulsó al madridista.
Aquí se ve el doble rasero. Aunque no hay dudas de que en este caso está bien pitada, entonces se pasó por alto, cuando era a favor del Real Madrid. Cordero Vega y González González eran los encargados de pitar ese partido. El primero desde el césped y el segundo desde el VAR. Años después concoeríamos a Negreira, sus pagos del Barcelona y el acompañamiento de su hijo a González González al Camp Nou antes de pitar los duelos de los culés.
En Valdebebas durante las restricciones de aforo por la pandemia, ante el Alavés. Allí, los blancos cayeron por 1-2, en un partido en el que pasó por alto la expulsión por agresión de Laguardia, que propinó un tirón de pelo a Marcelo. En un ataque del Real Madrid, el brasileño caía al suelo y el árbitro no señalaba nada, ante las constantes quejas del lateral, que no daba crédito a lo que acababa de suceder.
Laguardia enganchaba del pelo a Marcelo en una acción que era una roja clara. De hecho, después se han visto acciones iguales que fueron sancionadas con expulsión por roja directa, como en este caso de Vinicius. Es como hay que arbitrar este tipo de acciones, pero en su momento no se hizo. De hecho, las imágenes se ocultaron.
Cordero Vega no vio la acción y, pese a las quejas del entonces jugador del Real Madrid, no instó al VAR a analizar bien la acción. Desde el CTA, entonces liderado por Velasco Carballo, con Clos Gómez como responsable del videoarbitraje, se escudaron en que las cámaras que captaron esa acción no pertenecían a la realización televisiva y que, por tanto, no estaban a disposición del VAR, sino que eran imágenes propias del operador del partido.