José Mourinho pasó del éxtasis a la incredulidad absoluta tras el gol de Vinicius y su posterior invalidez del tanto y expulsión del brasileño. El entrenador del Real Madrid corrió la banda como en los viejos tiempos para abrazarse con el delantero del conjunto blanco, que había puesto el 2-0 en el marcador. Una clara muestra de apoyo a su futbolista. Y de ahí, pasó a comerse al árbitro, que acudió al VAR a ver el tirón de pelo que le propinó en esa misma jugada a Saliba y a expulsar a Vinicius.
El técnico portugués había dejado en el banquillo a Vinicius y fue en la segunda parte cuando le dio entrada. No estaba bien el madridista, tras un arranque de temporada cuestionable y, pocos minutos después de ingresar en el terreno de juego, marcó el que era el segundo gol del Real Madrid, que le daba la tranquilidad en el marcador.
Mourinho sabía lo necesario que era para él y corrió a celebrarlo con sus jugadores en la línea de fondo. El Bernabéu entero celebraba el gol y se reconciliaba con Vinicius, aunque duraba poco. Instantes después, al brasileño le anularon el gol y le expulsaron por un tirón de pelo. Nadie daba a crédito, aunque la acción estaba bien arbitrada.
🤯 𝐋𝐚 𝐥𝐨𝐜𝐮𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐌𝐨𝐮𝐫𝐢𝐧𝐡𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐕𝐢𝐧𝐢𝐜𝐢𝐮𝐬.
El portugués se recorrió el campo para celebrar del brasileño que terminó 𝐚𝐧𝐮𝐥𝐚𝐝𝐨.
#LALIGAEASPORTS #LaCasaDelFútbol https://t.co/tEpBrjTO0i
— Movistar Plus Deportes (@MPlusDeportes) October 10, 2026
Mourinho protestó la acción y un miembro de su cuerpo técnico fue también expulsado. El entrenador del Real Madrid pasó de la fiesta a la incredulidad más absoluta, viendo como pasaba de mandar con 2-0 en el partido a quedarse con uno menos y tener que defender un 1-0 durante más de 20 minutos. Una situación de lo más surrealista pero que estuvo bien arbitrada por Díaz de Mera Escuderos.