Ulreich firmó la cantada del siglo y regaló el segundo gol a Benzema
Sven Ulreich ha entrado en la historia del Real Madrid. El portero alemán, no confundir con el ciclista Jan Ullrich, protagonizó una cantada histórica en el Santiago Bernabéu que desembocó en el segundo gol de los blancos en la vuelta de las semifinales de Champions League. Benzema no se podía creer el regalo que le hizo el guardameta, que quedó retratado como un manojo de nervios ante la ausencia del titular Manuel Neuer.
La secuencia de la jugada fue la siguiente. El Madrid presionaba alto nada más salir de los vestuarios en la segunda mitad y Tolisso –ante el gran empuje madridista– decidió ceder hacia el portero el balón. Lo que el centrocampista francés jamás se imaginó fue la reacción de su portero, que se bloqueó por completo.
Benzema fue a presionar a Ulreich en una jugada que termina en pelotazo al otro campo en el 99,99% de las ocasiones. El portero sintió al madridista muy cerca y cambió de idea tirándose al suelo para intentar blocar el balón. El jugador, sin embargo, volvió a cambiar de idea sabiendo que haría cesión y dejó pasar el balón ante un Benzema que se encontró el esférico sólo para empujarla y hacer el gol más fácil de su carrera.
Lo último en Deportes
-
Bombazo en Brasil: ¡Seedorf volverá a entrenar siete años después!
-
Un Barcelona intratable con un inicio de Liga de récord
-
Alonso pierde la paciencia con el motor Honda en el GP de Singapur: «Es tan ridículo»
-
Carlos Sainz: «No sé qué le pasa a la FIA este año conmigo y con Williams… nos está tocando todo lo feo»
-
El surrealista tiempo médico que pidió Davidovich en Shanghái: se abrasó la espalda por culpa de una crema
Últimas noticias
-
Bombazo en Brasil: ¡Seedorf volverá a entrenar siete años después!
-
Es oficial: Finlandia ya monta en casa el motor del F-35 y la planta de Nokia lo producirá hasta 2030 para su flota de cazas furtivos
-
Un Barcelona intratable con un inicio de Liga de récord
-
Francesc Torralba, filósofo español, sobre la familia: «Un hijo puede ser un motivo infinito de felicidad, pero también un motivo infinito de sufrimiento»
-
Alonso pierde la paciencia con el motor Honda en el GP de Singapur: «Es tan ridículo»