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El presidente del Adarve: «Madrid es una ciudad de segunda a nivel deportivo»

La Agrupación Deportiva Unión Adarve, cuarto equipo de Madrid capital tras el Real Madrid, el Atlético de Madrid y el Rayo Vallecano, no puede disfrutar en plenitud de su primera temporada en Segunda División B al vivir en una incertidumbre constante. Un nerviosismo y un no saber lo que ocurrirá la próxima temporada originado por las deficientes instalaciones en las que se ve obligado a competir tienen inmerso al club en una preocupación permanente.

Actualmente el Adarve juega en el polideportivo Vicente del Bosque, un centro con unas instalaciones aptas para la práctica del deporte amateur, pero muy lejos de lo que exige una categoría como la Segunda B. Tras abandonar Ganapanes, su campo de fútbol, por petición de su entrenador hace dos temporadas, al lograr el ascenso a la división de bronce del fútbol español se vio obligado a no poder retornar a su casa. Si su actual ‘casa’ no es el hogar soñado, en la anterior era una utopía competir.

Luis Gómez, presidente del Adarve, atiende a OKDIARIO en Ganapanes y explica lo complicado que es el día a día de un club que, por duro que suene, se plantea dejar la capital de España para seguir con su sueño y su crecimiento en otra localidad. «Vas creciendo y piensas si te vas a tener que ir de Madrid capital», asegura el directivo.

«La ciudad de Madrid tiene un serio problema de instalaciones deportivas en general. Esta ciudad tiene una bendición que también es un desgracia. Tenemos dos clubes conocidos internacionalmente que disputan finales de Champions, por lo que desde fuera se puede pensar que es la capital del fútbol mundial. Eso está muy bien, pero enmascara una realidad, que es lo que hay debajo. Quitando el Rayo no hay nada, sólo penurias e instalaciones deficientes a diferencia de la periferia», añade un Luis que se muestra preocupado por el futuro inmediato de su club.

Y es que Madrid «no tiene una instalación deportiva digna» y no se puede jugar un partido de Segunda División salvo que éste se disputé en el Bernabéu, en el Wanda Metropolitano, en el Campo de Fútbol de Vallecas o en la Ciudad Real Madrid. Cuatro escenarios que tienen dueño, por lo que si en algún momento el Adarve o cualquier otro club de Madrid capital asciende a la Liga 1 2 3 no podría seguir en la ciudad.

«La capital de España expulsa a sus mejores deportistas de su territorio porque no encuentran instalaciones para darles cabida», explica Luis. Además, asegura que «cada vez nos cuesta más crecer, desarrollarnos y competir ya que la presencia de los equipos de la capital va mermando y el deporte de cierto nivel en Madrid se va empobreciendo». «Nos estamos convirtiendo en una ciudad de segunda a nivel deportivo», sentencia.

Visitante en casa

Luis Gómez también explica que se siente que como visitante en su propia casa, ya que tienen que hacer lo mismo que cualquier equipo que les rinde visita. «Cuando acaban los partidos recogemos todo y nos vamos ya que no tenemos ni una caseta para guardar el material», explica el presidente.

Otro problema que preocupa al Adarve es que el Vicente del Bosque «reúne condiciones mínimas» para poder jugar en Segunda B y lo normal sería que si no hay mejoras notables la próxima temporada la RFEF no diese el visto bueno a este campo.

«Vamos a intentar mejorarlas, pero a veces la burocracia municipal no es sensible. A lo mejor nos tenemos que ir de Madrid porque no hay instalaciones. Nuestro máximo interés es seguir en el distrito, pero si no se mejora podríamos salir», comenta.

«El Adarve es un equipo de barrio que empezaron en el campo de Isla de Tabarca, después cogieron el antiguo del barrio del Pilar y ahora están obligados a jugar en el Vicente del Bosque, que no reúne los requisitos para jugar en segunda B ni en Tercera», explica a OKDIARIO Paco Díez, presidente de la RFFM.

«Si hubiera voluntad política y ganas de invertir se podría hacer un polideportivo de maravilla. Lo más preocupante es la seguridad del público, que no hay control. El Ayuntamiento se tenía que dar cuenta de lo que significa una entidad como el Adarve para el Barrio del Pilar, algo representativo, que aglutina no sólo en segunda B, sino que tiene 600 o 700 niños. Las instituciones tenemos que estar un poco más comprometidas con estas situaciones, y no es cuestión de dinero, es de voluntad», añade.