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Kwiatkowski se cayó y perdió unos segundos

Gallopin sorprende a los favoritos en Pozo Alcón

Rudy Molard sigue como líder

Sagan fue segundo en la etapa y Valverde, tercero

  • Nacho Atanes
  • Redactor de deportes y canterano de OKDIARIO. Desde 2016 cubriendo la información de tenis. También baloncesto, fútbol, ciclismo y otros contenidos.

Segunda victoria de un equipo francés en dos días consecutivos en la Vuelta a España. Tony Gallopin sorprendió al pelotón de favoritos camino de Pozo Alcón con un ataque a tres kilómetros de meta que sorprendió al reducido grupo, permitiendo al galo de AG2R levantar los brazos en la línea de meta. Michal Kwiatkowski fue el gran perjudicado del día con una caída en el descenso del último puerto, que le hizo perder unos segundos preciosos en la clasificación general.

La séptima etapa de la Vuelta se presentaba propicia para la llegada de una fuga, con un territorio accidentado en los últimos kilómetros que apuntaba a acabar con las oportunidades de los sprinters puros de la carrera. La escapada, con corredores como De Tier, Aramburu o Woods, no pudo consolidar una ventaja amplia en ningún momento, con el pelotón al acecho y dispuesto a luchar por la etapa.

El canadiense Woods fue el último de los héroes de la escapada en aguantar antes de ser engullido por el pelotón, donde Lluis Mas comenzó con las hostilidades en un descenso en el que varios corredores se fueron al suelo, entre ellos el segundo clasificado de la general, Michal Kwiatkowski, que se quedó en el grupo trasero de los dos en los que se fraccionó el pelotón.

Jesús Herrada, con un ataque que soñó ser el ganador, se marchó con unos segundos por delante, mientras que los favoritos lanzaban tímidos ataques para marcharse destacados, sin suerte. Gallopin, corredor de gran potencia en el llano y los repechos, alcanzó a Herrada con ataque matador y se marchó en busca de la victoria. La intentona de Bora y Movistar de neutralizar al galo fue en vano, y segundos después, con Sagan y Valverde entrando a escasos segundos en un sprint igualado, Tony levantaba los brazos como vencedor de su primera etapa en la Vuelta.