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La altitud les jugó una mala pasada

La explicación técnica de porqué ni Alonso ni los motores Mercedes funcionaron en Austria

  • Francisco Rabadán
  • Redactor jefe de deportes. He tenido la oportunidad de cubrir dos Juegos Olímpicos, varios Mundiales de distintas disciplinas y algún que otro All-Star de la NBA con los Gasol. De Córdoba y sin acento.

La altitud tuvo una importante incidencia en el Gran Premio de Austria de Fórmula 1. El Red Bull Ring se sitúa a casi 700 metros sobre el nivel del mar y es una carrera donde los motores sufren más de lo habitual. Los monoplazas con motor Mercedes demostraron ser los que peor lo pasaron en carrera cosechando como mejor resultado un cuarto puesto, obra del piloto de McLaren Lando Norris.

Ni Aston Martin ni Mercedes lograron rendir al nivel habitual de esta temporada 2023 cosechando ambos su fin de semana más discreto en cuanto a puntos en el campeonato de constructores. Tanto Red Honda, con su propulsor Honda, como Ferrari estuvieron muy por delante en lo que se refiere a rendimiento de la unidad de potencia en el circuito centroeuropeo.

Pero, ¿dónde estuvo el problema? La teoría nos indica que la menor densidad del aire por culpa de la altura implica una menor capacidad de refrigeración en todos los elementos del coche, incluido el motor. Esto se tradujo en que ningún coche rindió con la potencia esperada en las largas rectas del Red Bull Ring y que tanto Mercedes como Aston Martin vieron cómo sus virtudes de no degradación de neumáticos se vieron comprometidas en este trazado por el incremento de la temperatura de los elementos del motor.

Una muestra de ello fue que Aston Martin achicharró sus neumáticos por esta circunstancia. Fernando Alonso tuvo que parar en dos ocasiones durante la carrera, mientras que Lance Stroll tuvo que usar hasta cuatro juegos de neumáticos durante la carrera en Austria. El equipo inglés no se había visto abocado a esta situación a lo largo de toda la temporada y no fue por culpa de un asfixiante calor.

El motor Mercedes cuenta con virtudes muy reconocibles como la durabilidad de sus elementos o la fiabilidad para evitar roturas, pero ha demostrado tener un problema evidente cuando la altura entra en juego. Esta temporada, el motorista alemán también tendrá una prueba de fuego cuando acudan a México, al Autódromo Hermanos Rodríguez, que se encuentra a 2.285 metros sobre el nivel del mar.

La experiencia del Red Bull Ring debe servir a Aston Martin para saber que en determinados trazados su competitividad baja. En Austria, sin ir más lejos, Mercedes sólo ha ganado en una ocasión de las últimas seis temporadas. Fernando Alonso ya sabe que tendrá que contar con este problema para futuras carreras, aunque la mayoría se disputen a nivel del mar.