Deportes
Liga Santander

Este Atlético mejora la versión de 2014

El Cholo Simeone no quiso comparar el Atlético de Madrid con el que salió campeón de la Liga Santander en 2014 y el actual, con el que lidera la clasificación con gran holgura

Como se dice habitualmente, las comparaciones son odiosas. Eso es lo que le ha parecido al Cholo Simeone al ser preguntado por la plantilla actual y la que tuvo en la campaña 13-14, en la que ganó el Atlético de Madrid la Liga Santander. El técnico argentino es claro en su pensamiento: mirar al pasado da igual, lo que importa es el presente y no salirse del partido a partido para intentar repetir aquella gesta con la que el club colchonero logró su décimo título en el torneo de la regularidad.

«Hasta que no lleguemos a final de temporada no se podrán comparar los equipos. Nunca busqué comparaciones. Miramos lo que tenemos hoy en el equipo para buscar el potenciar a esos futbolistas en función de los objetivos del club», respondió el Cholo Simeone en la rueda de prensa previa al encuentro que el Atlético de Madrid jugará este lunes ante el Real Club Celta de Vigo. Y es que este curso el cuadro colchonero sólo ha perdido un partido y ha empatado otros dos, marcando mucho y encajando poco, lo que permite sacar más puntos a sus perseguidores a estas alturas que en 2014.

Toda la razón tiene el Cholo Simeone en pedir paciencia para hacer esas comparaciones, pero antes de que respondiese a esta pregunta en la sala de prensa, el debate existía. El Atlético de Madrid va camino de ganar una nueva Liga, es uno de los candidatos y cada semana que no pincha es un poco más favorito. Más aún si alguno de sus perseguidores pinchan, pero los aficionados colchoneros miran atrás para recordar aquella temporada gloriosa de 2014 y analizan esas similitudes y diferencias que existen entre ambas plantillas.

La más llamativa es la de los delanteros. En aquel 2014 estaba David VillaEl Guaje acababa de llegar al Vicente Calderón procedente del Barcelona, prácticamente regalado. Al lector le sonará y le recordará a un caso más reciente: el de Luis Suárez. El Barça también se cargó este verano a su killer y se lo regaló a un Atlético de Madrid que ha sabido, y bastante bien, explotar todas sus virtudes. Hoy, el uruguayo es uno de los grandes artífices de que los colchoneros se hayan agarrado al liderato de la Liga Santander.

Haciendo un cambio radical pasamos a ver cómo estaban las porterías. Mientras que en la 13-14 el arco lo defendía un portero que estaba en sus primeros años de carrera como era Thibaut Courtois y en el banquillo había un veterano como Dani Aranzubía, en la actual campaña se han cambiado los papeles. Jan Oblak lleva años siendo uno de los tres mejores arqueros del mundo y este curso en el banquillo está un joven prometedor como es Ivo Grbic.

En cuanto a la defensa, en aquel Atlético de Madrid de 2014 sólo hay un hombre que repite: José María Giménez. El uruguayo sólo jugó un partido aquella temporada dada su juventud y el rendimiento y fiabilidad que ofrecían Godín y Miranda. Los datos hablan por sí solos arrojando que este año con el charrúa, Savic, Felipe y Hermoso hay más competencia que aquel año, donde ni Toby Alderweireld tuvo grandes oportunidades.

En el lateral derecho Kieran Trippier, en el curso actual, y Juanfran, en 2014, han sido los titulares y muy importantes para los planteamientos del Cholo Simeone. En el carril opuesto, Filipe Luis era un fijo y Renan Lodi ha ido perdiendo fuerza este curso. Mario Hermoso o, en su defecto, Carrasco como carrilero han ido haciéndose con el puesto en detrimento del brasileño.

Mezcla de veteranía y juventud

Avanzando de línea, en la medular, el Cholo Simeone, como en 2014, ha vuelto a juntar veteranía con juventud, aunque en la presente campaña hay más experiencia. Marcos Llorente, Lemar, Koke -que en 2014 tenía 21 años-, Saúl, Héctor Herrera están dando un gran equilibrio al centro del campo, tal y como lo hicieron los Gabi, Tiago, Raúl García o el Cebolla Rodríguez aquel año que ganaron la Liga en la última jornada ante el Barcelona en el Camp Nou.

Junto a los delanteros, el Cholo Simeone está contando con el fichaje más caro de la historia del Atlético de Madrid: Joao Félix. En aquel entonces la compañía de David Villa era un goleador como Diego Costa, que tras aquella temporada se marchó al Chelsea. Cierto es que el portugués es un futbolista que está creciendo cada semana, pero todavía está lejos de ser ese jugador determinante por el que el Atleti pagó tanto dinero al Benfica.

En definitiva, dos equipos muy completos, aunque formados por presupuestos bien diferentes. La plantilla actual del Atlético se formó gracias a las ventas de Lucas, Rodri, Griezmann o Thomas, mientras que aquel de 2014, donde Courtois estaba cedido, recibió muchos menos ingresos gracias a las ventas de Falcao y Pizzi, que rondaron los 60 millones de euros. Ahora falta por ver cómo acabará la temporada, pero lo que es una realidad que en 2014 el Atleti a estas alturas sólo sacaba 3 puntos al segundo y tercero y este año, de ganar al Celta, les aventajará en 10 puntos a sus dos perseguidores más cercanos.