Escándalo en la Ligue 1: Al-Khelaifi está siendo investigado por conflicto de intereses
El presidente del Paris Saint Germain, Nasser Al-Khelaifi, está siendo investigado por un supuesto conflicto de interés con la Ligue 1
Quién es Al-Khelaifi, el presidente del PSG: el jeque de Qatar que expande su imperio en España
Escándalo mundial en la Ligue 1: el presidente del Paris Saint Germain, Nasser Al-Khelaifi, está siendo objeto de una investigación por un presunto conflicto de intereses en el marco de la adjudicación de los derechos televisivos de la máxima competición francesa tras la denuncia presentada el pasado 3 de marzo ante la Fiscalía de París por la Asociación Anticorrupción (Anticor).
Al parecer, el dirigente qatarí usó su posición de poder durante las negociaciones de los derechos audiovisuales para la temporada que comenzaba en 2024. Anticor sostiene que Al-Khelaifi habría aprovechado su triple condición como presidente del PSG, máximo responsable de beIN Media Group y miembro del consejo de administración de la Ligue 1 para influir en la toma de decisiones en favor de intereses vinculados a su propio grupo empresarial.
El origen del conflicto se sitúa en el verano de 2024, cuando la Ligue 1, bajo la presidencia de Vincent Labrune, intentaba cerrar un acuerdo para la venta de sus derechos televisivos por una cifra cercana a los 700 millones de euros, momento en el que se rompieron las negociaciones y llevó a la institución a explorar otras vías rápidamente, de forma urgente.
Así fue como se alcanzó un acuerdo mixto que implicaba a la plataforma DAZN, encargada de retransmitir la mayor parte de los encuentros por unos 300 millones de euros anuales, y a beIN Sports, de la que es máximo responsable Nasser Al-Khelaifi, que obtuvo los derechos de un partido por jornada a cambio de 78,5 millones, además de otros 20 millones vinculados a acuerdos de patrocinio relacionados con Qatar.
Durante ese proceso, según recoge la denuncia que avanzó el diario L’Équipe, se produjeron reuniones marcadas por la tensión entre los diferentes actores implicados. En esos encuentros, Al-Khelaifi protagonizó varios intercambios duros con dirigentes de otros clubes, entre ellos, el propietario del Olympique de Lyon, John Textor, y el presidente del Lens, Joseph Oughourlian, quienes llegaron a cuestionar abiertamente su posición en las negociaciones y a señalar la posible existencia de un conflicto de intereses.
Las grabaciones de algunas de estas reuniones, difundidas meses después, reflejan el ambiente caldeado que se vivió en ellas. En ellas, varios responsables del fútbol francés acusaron al presidente del PSG de ejercer presión sobre el resto de dirigentes para favorecer la oferta de beIN Sports. Según Anticor, estos episodios constituyen indicios sólidos de que el dirigente habría utilizado su influencia institucional para orientar la decisión final.
Así, la denuncia de Anticor apunta directamente a la conducta de Al-Khelaifi durante las deliberaciones previas a la adjudicación de los derechos de la Ligue 1. La organización sostiene que el dirigente «ejerció fuertes presiones» sobre otros presidentes con el objetivo de asegurar la aceptación de la propuesta de beIN Sports.
Según L’Equipe, el entorno del presidente del PSG rechaza las acusaciones y las califica de «absurdas». Desde su círculo cercano se argumenta que las negociaciones fueron gestionadas por Yousef Al-Obaidly, y no directamente por Al-Khelaifi, quien además se habría abstenido en determinadas fases del proceso. La investigación ahora queda en manos de la justicia francesa, que deberá determinar si existen elementos suficientes para confirmar la existencia de un conflicto de intereses.