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Premier League: Arsenal-United

Carrick le cambia la cara al United: da la campanada en casa del Arsenal y aprieta la Premier

Ganó al Arsenal en su casa en un partido totalmente loco

El United ya está en puestos Champions tras ganarle a City y a Arsenal

El United de Carrick resucita a costa de un City de Guardiola que se aleja de la Premier

  • Luis Cobos
  • Jerezano con sangre madrileña. Redactor de deportes. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Amor eterno por la pelota.

Michael Carrick le ha cambiado la cara al Manchester United en siete días ganándole al Manchester City el pasado fin de semana y ahora al Arsenal en el Emirates en un partido loco. Los red devils alcanzan los puestos Champions por delante de Liverpool y Chelsea, y ponen la Premier League patas arriba.

Es otro el United desde la llegada de Carrick. Le ganó al Manchester City en su debut y una semana después le hace un favor a los de Pep Guardiola conquistando el Emirates con una victoria tremenda ante el Arsenal. La Premier se aprieta mucho y los tres primeros están en apenas cuatro puntos. Una locura.

El Manchester United remontó en el Emirates el gol inicial que se marcó en propia con los tantos de Mbeumo, tras aprovechar un regalo de Zubimendi, y Dorgu. El Arsenal empató en el 84, obra de Merino, pero no le sirvió, porque tres minutos más tarde Cunha hizo un golazo desde fuera del área para conquistar el norte de Londres.

Arteta renovó su once respecto a los elegidos que ganaron al Inter. Sentó a Mosquera, Mikel Merino, Lewis-Skelly y Eze para dar entrada a Gabriel, Odegaard, Rice e Hincapié, felizmente recuperado de una lesión muscular. Enfrente tenía a todo el grupo de Carrick, envalentonado tras su espectacular victoria ante el City la pasada jornada (2-0).

El United venció y convenció e intentó aplicar la misma medicina al Arsenal. Presión intensa en todas las líneas y salidas eléctricas al contragolpe. Pero no funcionó igual, porque los jugadores de Arteta manejaron bien la pelota con Zubimendi a los mandos. Pese a la dificultad, consiguió llegar a la portería defendida por Lammens, que tuvo que emplearse a fondo para salvar un cabezazo a bocajarro del mismo Zubimendi.

El premio para el Arsenal llegó con una acción desafortunada de Lisandro, que en su intento por despejar un remate de Odegaard se metió la pelota en su propia portería. Era el minuto 29 y Arteta sonreía. Todo marchaba sobre ruedas, pero el United, con Carrick, goza de un carácter del que carecía. Y fruto de su insistencia, encontró petróleo en un error garrafal de Zubimendi.

El jugador más fiable de los ‘gunner’ esta temporada falló en la salida de la pelota. Directamente, se la entregó a Mbeumo cuando era el último hombre. El atacante del United sólo tuvo que regatear a Raya para marcar a placer un empate que no se movió del marcador antes del descanso.

No fue el único sobresalto del partido para el Arsenal, porque el United salió muy enchufado de los vestuarios y se adelantó con el golazo de Dorgu. El extremo danés combinó al borde del área con Bruno Fernandes y se sacó de la chistera un zurdazo imparable para Raya, que voló sin éxito para intentar rescatar un golpeo que dio con violencia en el larguero y entró dentro de su portería.

Al Arsenal le restaban 39 minutos para darle la vuelta al marcador. Y en ese tiempo, Casemiro se hizo enorme. Bajó al barro como solo sabe el brasileño y se multiplicó para frenar las acometidas continuas de los hombres de Arteta, desesperados por conseguir un giro de guión en el partido.

Por el césped aparecieron de golpe White, Mikel Merino, Eze y Gyökeres. Arteta buscó más mordiente. Estaba desesperado y encontró algunos minutos de acoso a la meta Lammens. Pero el United aún se rehizo para volver a merodear el área de la meta de Raya.

Fue un toma y daca sin ocasiones, hasta que Mikel Merino apareció en el minuto 84 para reinar en el caos de un córner que acabó en gol con incertidumbre, porque Sesko despejó el remate del internacional español cuando la pelota cuando ya había entrado.

La felicidad del Arsenal duró un suspiro, porque apenas un instante después, Cunha, con un derechazo tremendo desde lejos, volvió a adelantar al United, capaz de levantarse una y otra vez de la lona para asaltar el Emirates, donde nadie había ganado esta temporada. El Arsenal se desinfla, el United, por fin, con Carrick, sonríe. Y el City, se frota las manos.