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CHAMPIONS / CUARTOS DE FINAL

El Atlético tira las semifinales de Champions a la basura

Remonta un 2-0 en la segunda parte y luego concede dos goles en dos minutos

Nuevo desastre defensivo del equipo de Simeone

Correa devolvió al Atlético de entre los muertos, pero no fue suficiente

  • Francisco Rabadán
  • Redactor jefe de deportes. He tenido la oportunidad de cubrir dos Juegos Olímpicos, varios Mundiales de distintas disciplinas y algún que otro All-Star de la NBA con los Gasol. De Córdoba y sin acento.

El Atlético tira las semifinales de Champions a la basura en otro indigno partido defensivo de un equipo que es un verdadero coladero y que, tras hacer lo más difícil, remontar un 2-0 adverso en la segunda parte, encajó dos goles en dos minutos en dos errores de concentración imperdonables. Se acaba la temporada europea y sólo queda mantener la posición en la Liga en la que lleva camino de ser la peor temporada de la era Simeone.

El partido comenzó frenopático y antes de los cinco primeros minutos los dos equipos fallaron dos ocasiones increíbles: primero Sabitzer, solo en el área pequeña, quiso adornarse cuando tenía toda la portería para él y le dio tiempo a Azpilicueta a llegar in extremis, y luego Morata se fue totalmente solo ante el portero, pero en el momento de la verdad se le fue fuera su remate. En miles de hogares españoles y alemanes se incrementó el consumo de ansiolíticos y en el banquillo atlético Simeone esbozó un gesto de amargura, consciente de lo que se le acababa de escapar.

El Atlético respondió al error de Morata con un disparo de De Paul a las manos del portero, pero a partir de ahí el Dortmund volvió a apretar las tuercas y llevó al estadio al borde del éxtasis con media docena de llegadas al área casi consecutivas que obligaron a Oblak a intervenir ante Brandt y Jadon Sancho. El equipo capeó el temporal como pudo mientras los alemanes no dejaban de explotar la debilidad defensiva de Nahuel, incapaz de responder al ciclón desencadenado en su banda.

Por un momento pareció que el Atlético conseguía amainar la tormenta, pero fue una impresión equivocada. A los 34 minutos Hummels tocó hacia el área para que Brandt tomara la espalda de Witsel y, por el flanco por el que se estaban desangrando los españoles, soltó un disparo raso que Oblak sólo pudo tocar, pero sin evitar que acabara en el fondo de la red. La eliminatoria acababa de igualarse, pero lamentablemente tampoco ese estado duró demasiado. Cinco minutos más tarde Nahuel volvió a quedar en babia y el lateral Maatsen lo aprovechó para llegar al área y rematar cruzado e inapelable para conseguir el 2-0. El mismo escenario que en la ida en Madrid, sólo que justo al revés.

Como no podía ser de otra manera, Simeone removió la coctelera en el descanso con tres cambios inmediatos: Pablo Barrios, Correa y Riquelme dejaron en el banquillo a Azpilicueta, Morata y Nahuel, el primero condicionado por la tarjeta que había visto, el segundo castigado por su gravísimo error en el minuto 2 de partido y el tercero porque no podía ser de otra manera tras su indigna actuación de la primera parte.

El Cholo estuvo sembrado en los relevos. Correa pisó dos veces el área alemana en los dos primeros minutos y en la segunda su pase a Barrios acabó en un córner que ejecutó Griezmann para que apareciera Hermoso en el segundo palo y prolongara de cabeza al corazón del área donde Hummels puso el pie para superar a su portero y marcar en propia puerta. Mientras los casi 80.000 alemanes presentes en el estadio se quedaron literalmente helados, los 3.000 asientos que ocupaban los aficionados colchoneros elevaron la temperatura hasta la ebullición.

Ahora fue el Borussia el que quedó sobre la lona y el Atlético disfrutó de la oportunidad de darle la puntilla. Koke diseñó un pase de cirujano hacia Correa, que solo ante el suizo Kobel disparó fuera. Simeone no pudo soportarlo más y acabó tendido en el césped, convencido de que ahí se podía haber esfumado la eliminatoria.

Esta vez, sin embargo, el destino le tenía reservada la revancha al pequeño delantero argentino. A los 64 minutos, en una jugada con hasta tres remates en el área alemana, Correa se hizo con un rechace de Hummels para soltar un derechazo en posición acrobática que impactó en la red del Borussia y devolvió la ventaja en la eliminatoria al equipo español ante la absoluta euforia de todo el banquillo, que casi ahogó al delantero argentino en la celebración.

El Atlético pasó a remar a favor de corriente y pisó varias veces el área alemana en busca del tercero, pero cuando peor pintaba la noche para el Borussia todo volvió a cambiar y en sólo dos minutos le dio la vuelta a la eliminatoria, primero en un cabezazo de Fullkrug a los 72 minutos y luego con un disparo cruzado de Sabitzer. Un desastre defensivo de proporciones bíblicas.

Con 15 minutos por delante el Atlético se fue arriba con todo lo que le quedaba. Oblak salvó el quinto ante Fullkrug y luego ante Sabitzer, mientras que ya no hubo más alteraciones en la portería alemana. La noche negra de Dortmund acabó incluso con un homenaje a Marco Reus, que jugó la prolongación de un partido que pasará a la historia negra rojiblanca por muchos motivos: por el error de Morata que pudo haberlo cambiado todo y por la nueva frikada de una defensa que es indefendible y que hay que modificar de arriba a abajo.