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Málaga Vs Atlético de Madrid: Jornada 29

El Atlético no falla en el lugar donde empezó todo (0-2)

Volvía el Cholo Simeone al estadio en el que debutó en 2012. La Rosaleda, un campo donde nació la leyenda del argentino en el banquillo del Atlético, pero que nunca se le ha dado bien al técnico rojiblanco. Pero no era un día para fallar. El conjunto colchonero se impuso por 0-2 con tantos de Koke y Filipe, en un choque marcado por la efectividad de cara a puerta.

Casi media hora estuvo el marcador con tablas a cero. Muchas imprecisiones en los pases, pero sin ocasiones claras de gol para ningún equipo. Hasta que una conexión entre Koke y Fernando Torres acabó con el primero inaugurando el electrónico. El de Vallecas se la dio al Niño, que intentó una jugada individual entre dos rivales que terminó con un balón divido.

El centrocampista rojiblanco no dejó de creer y fue hacia el cuero – como el que va a por la última prenda de su talla un día de rebajas – para con un toque suave definir a la perfección ante el intento de salida de Kameni. Gol con declaración de amor incluída en la celebración de Koke señalándose el escudo.

La más clara – y única – para los malagueños llegó tras una frivolidad de Keko. El que fuera canterano del Atlético intentó hacer el empate con un soberbio taconazo que no creó problemas a Oblak. 

El Atlético fue sólido en defensa. Da igual que no esté Godín, los de Simeone tienen un seguro de vida juegue el uruguayo, su compatriota Giménez, o los titulares ante el Málaga, Savic y Lucas. Además, ambos aguantaron con gran entereza a pesar de ser amonestados en el primer acto.

La Rosaleda apretaba, sabedores de lo que se está jugando su equipo. El Málaga atravesaba con facilidad la medular del Atlético, sobre todo, a un Gabi que no estuvo fino. Pero los hombres de Míchel eran incapaces de superar a la zaga colchonera. 

Pese a que los malagueños dominaron la posesión del balón, no fue suficiente porque el Atlético volvió a tirar de efectividad. Filipe Luis aprovechó una asistencia de Fernando Torres para picar sutilmente el cuero ante la salida de Kameni y sentenciar el choque a falta de un cuarto de hora para el pitido final.

El Málaga se vino arriba y disfrutó de las mejores ocasiones tras el segundo tanto colchonero. Llorente, Sandro, Santos y Rosales pudieron recortar distancias, pero el balón se perdió por línea de fondo en el primer caso, mientras que Oblak fue el que evitó el gol malagueño en las otras tres oportunidades y dejando la portería del Atlético a cero.