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Copa del Rey: Intercity-Barcelona

Ansu Fati evita el ridículo del Barça

Ansu Fati evita en la prórroga un ridículo histórico del Barcelona ante el Intercity (3-4) en dieciseisavos de Copa del Rey

Resultado Intercity - Barcelona de la Copa del Rey

El Barcelona rozó un nuevo ridículo. Los culés necesitaron de la prórroga para certificar su pase a los octavos de final de la Copa del Rey y desprenderse del Intercity (3-4). Salieron de paseo los de Xavi en Alicante y acabaron atropellados por Solde, el delantero criado en la Masía, que empató en tres ocasiones con un hat-trick. Sólo Ansu Fati apareció para reinar en la locura y certificar la presencia del Barça en octavos.

El partido se le puso de cara pronto a los azulgranas, gracias al recuperado Araujo, que volvía más de tres meses después. Aprovechó un centro desde el córner para allanar el camino hacia la siguiente ronda. Pero se durmieron y no cerraron un partido pese a ponerse por delante en otras dos ocasiones por medio de Dembélé y Raphinha. El inspirado Solde se empeñó en amargar la noche a sus ex y consiguió, al menos, alargarla media hora más de lo esperado, pero al final les faltaron fuerzas para dar la estocada definitiva.

El José Rico Pérez de Alicante volvía a acoger un gran partido. No son buenos tiempos para la afición de un histórico como el Hércules, que deambula por la Segunda Federación, por lo que la respuesta de la ciudad para el encuentro no pudo ser mejor. Prácticamente lleno absoluto en el estadio blanquiazul, aunque para ver a un Intercity que en apenas cinco años de vida ya milita en la tercera categoría de nuestro fútbol.

Xavi Hernández salió con un equipo mucho más serio del que se pensaba. En lo que se presuponía como una oportunidad para optar por los menos habituales, el técnico apostó por un once híbrido. Fue atrás donde más titulares amasó, sacando a la mejor defensa posible, con Bellerín, Araujo, Koundé y Alba, además de Busquets en el pivote. Pero la Copa era también el momento para ver a jugadores como Pablo Torre e Iñaki Peña. Igual que para un Memphis que llevaba, como Araujo, tres meses y medio sin jugar.

El charrúa fue el mejor de los barcelonistas. Estaba en todo el central culé, que evitó bajo palos que Aarón Piñán marcara tras una gran contra en la que se plantó ante Peña y consiguió dejarle en el suelo. Fue la única amenaza que tuvieron los de Xavi durante una primera mitad en la que estuvieron demasiado cómodos pero sin excesiva fluidez.

Solde, héroe local

Tras el paso por vestuarios, el Intercity se vino arriba. Entonces, apareció un invitado inesperado: Oriol Soldevila. El delantero tuvo la efectividad que les faltó a Ferran y Dembélé, que estuvieron una vez más negados. La fe local les llevó al empate tras dos avisos y, a pesar de que el Barça buscó reaccionar y lo hizo, Solde insistió para firmar una noche histórica.

El primer gol alicantino hizo que Xavi buscara despertar a los suyos. Quitó a Pablo Torre, Araujo –que estaban siendo los mejores del Barça– y a un desdibujado Ferran por Gavi, Eric y Raphinha. No tuvieron el efecto esperado, pese a que Dembélé aprovechó un mano a mano para hacer el segundo. Parecía definitivo, pero de nuevo apareció Solde, que también pondría el 3-3 tras el gol de Raphinha a pase de Alba.

Se llegó a la prórroga y, en ella, sí que no hubo margen para la sorpresa. El derroche físico del Intercity no dio para más. Lo intentaron, pero se vieron superados por un Barça más fresco en el que apareció su verdadero hombre gol. Ansu Fati no falló y mostró por qué merece más peso en los planes de Xavi, al evitar un nuevo ridículo culé y clasificarlos para la siguiente ronda.