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Tenis: Open de Australia 2026

Alcaraz desactiva a un inspirado Hanfmann y avanza a tercera ronda del Open de Australia

El murciano tuvo que ponerse el mono de trabajo para aplacar el ímpetu del tenista alemán

Su rival, acertado como nunca, fue diluyéndose a medida que se desarrolló el partido

Entrada la madrugada en España se escucha un grito al otro lado del globo. «¡Vamos!», grita Alcaraz desde Australia. Allí, en las antípodas, el tenista ha tirado de fondo de armario para derrotar (7-6, 6-3, 6-2) a un inspirado Yannick Hanfmann. Cambió el traje por el mono de trabajo para lograr una victoria incómoda, más práctica que estética, pero victoria al fin y al cabo. Y eso es lo que cuenta hasta que llegue la velocidad de crucero. Ya espera a Moutet o Zheng en tercera ronda.

Hanfmann, tenista olvidado de la actual generación alemana, se presentaba ante Alcaraz con mucho que ganar y poco que perder. Peligro ante esa situación. La suya es una de esas raquetas con experiencia, fuertes y que atraviesa su ocaso a los 34 años. Se podía intuir un partido relativamente asequible al tenor de los enfrentamientos pasados, cuando un Carlitos de 16 años ya rindió cuentas de Hanfmann allá por 2019 en el Challenger de Sevilla. Qué tiempos y qué diferencia. Ahora el adolescente ha crecido hasta número uno del mundo y el veterano habita fuera del top 100.

Salió con la orejas tiesas Hanfmann y fuego en su derecha, algo similar a la de Murray. Saque potente, restos incómodos y buena colocación. Asumió riesgos desde el principio, como si estuviera empeñado en demostrar que su tenis dice más que su ranking. Enseguida se dio cuenta Alcaraz de que la empresa no sería fácil. Miraba a su banquillo, vociferaba y no terminaba de encontrar el camino. Su dejadas no eran del todo precisas, no tuvo el rédito esperado de sus primeros servicios, pero abrasaba también con su derecha.

«Sonríe, quiero una sonrisa», le pedía Samu López desde el asiento que ya no habita Juan Carlos Ferrero. Y Alcaraz la esbozó curiosamente al dejar escapar un punto. Mérito de Hanfmann. El viento también emergió como rival del murciano y en esas sufrió el primer quiebre. Un toque de atención que inmediatamente enmendó con otro break y en el tie break sacó el oficio. Hanfmann le obligó a jugar como número uno y así sucedió. Tras una hora y 18 minutos, el primer set lo abrochó el español.

Alcaraz encontró en su servicio y el revés paralelo su vía y a medida que se desarrolló el partido fue cayendo Hanfmann. Lenta, pero inexorablemente, su físico dio hasta donde dio, que no fue poco. Porque inició el segundo set con el mismo ímpetu que el primero. Haciendo largos los juegos y, curiosamente, en ese estadio se sentía cómodo. Hasta que poco a poco fue claudicando ante Carlitos. Dos roturas en el segundo set y otras dos en el definitivo. Victoria para Alcaraz y dedicatoria sentida. De Australia a España. De Melbourne a Adamuz. «Mucho ánimo», firmó en la cámara al terminar. De un extremo a otro del globo.