Adiós a Sinisa Mihajlovic, uno de los mejores lanzadores de faltas de la historia
En 2019 se le detectó esta grave enfermedad y que, pese a recibir un transplante de médula, no ha podido ganar la batalla al cáncer
Muere Sinisa Mihajlovic tras casi cuatro años luchando contra la leucemia
Sinisa Mihajlovic ha fallecido en una clínica de Roma este viernes a los 53 años de edad tras una larga lucha contra la leucemia desde que fuera detectado en 2019. El técnico croata nunca dejó de lado su gran pasión por el fútbol y continuó en el banquillo del Bolonia, con varias idas y venidas. El ex futbolista de la Roma, Sampdoria, Lazio e Inter, entre otros, se consagró como uno de los mejores lanzadores de faltas de la historia del fútbol.
Y es que esa fue una de sus mayores virtudes de futbolista. Con 28 goles, tiene el récord junto a Pirlo da mayor número de anotaciones de falta en la historia de la Serie A. Su gran golpeo de zurda le colocó como uno de los grandes en este aspecto. Uno de sus mejores actuaciones como futbolista ocurrió el 12 de diciembre de 1998 cuando con la Lazio le endosó a la Sampdoria un hattrick con los tres goles de falta.
Temas:
- Serie A
Lo último en Deportes
-
Flick confirma las salidas de Roony, Casadó y Araujo del Barcelona: «No fue fácil para mí…»
-
El Barcelona pierde ante el Udinese en el último minuto y se marcha de Italia sin trofeo veraniego
-
El Barcelona tumba al Nottingham con un gol sobre la bocina de Raphinha de penalti
-
Jorge Martín arrasa al sprint en Silverstone y Márquez puntúa de milagro
-
El Barcelona cambia el amistoso cancelado en Marruecos por uno en Suiza
Últimas noticias
-
Ramón Arcusa y Teresa Giménez Barbat: «Pedro Sánchez es un psicópata con una tenacidad terrorífica»
-
Los OK y KO del domingo, 9 de agosto de 2026
-
El PP rechazó acudir a la fiesta en la Embajada de Marruecos a la que sí asistió el Gobierno en plena invasión de Ceuta
-
Un inmigrante marroquí que entró a nado con un kalashnikov tatuado en el pecho: «Me lo hice en el talego»
-
España: el único país donde el mapa se come a mordiscos