Gastronomía

Soy panadero, y esta es la frase que ya no soporto oír de los clientes que compran un cruasán en 2026

Soy panadero, y esta es la frase que ya no soporto oír de los clientes que compran un cruasán en 2026
Cruasán

En el sector de la panadería, este es un tema delicado. Si no quieres enfadar de por vida a tu panadero, es mejor que lo pienses dos veces antes de preguntarle esto cuando vayas a comprar un cruasán. Aunque sea el plato estrella de los panaderos franceses, podrían tomárselo muy a mal.

El oficio de panadero está desapareciendo, debido principalmente a los supermercados. Aunque los franceses siguen apreciando los comercios locales. Así lo demuestra un estudio publicado el pasado mes de junio realizado por el Instituto Statista para American Express. Según los resultados de dicho estudio, las panaderías y pastelerías son los establecimientos más populares, encabezando la lista de favoritos de los encuestados con el 75% de los votos.

Según el estudio, el 42% de los franceses visita una panadería al menos cada dos días. También es cierto que el pan y la repostería son parte esencial de la gastronomía francesa. Sin embargo, existen algunos temas delicados, sobre todo entre los defensores más tradicionales y de los productos caseros. Recientemente, un panadero de Dreux, una ciudad al norte de Francia, reveló la pregunta que ya no debería hacérsele, como explicó en su cuenta de Facebook.

«Algunos clientes a veces me piden un cruasán ‘normal’», y añadió, «pero en el fondo, ¿saben siquiera estos clientes desinformados qué es un cruasán ‘normal’?» No, no tienen ni idea».

Ante esta pregunta, el panadero explicó la diferencia entre estos dos tipos de croissants. Un cruasán normal supuestamente tiene menos grasa. Lo cual es completamente falso, «La diferencia entre un cruasán de mantequilla y uno normal radica simplemente en la grasa utilizada en su preparación, que en esencia es mantequilla para un cruasán de mantequilla ‘fácil’ o margarina para un cruasán ‘normal’, ¡y ahí es donde se complica!».

Estos dos ingredientes tienen prácticamente el mismo contenido graso, entre el 80 y el 84%, pero su composición es diferente. «Para la mantequilla es sencillo, usamos, y lo hemos hecho durante casi 6.500 años, la grasa de la leche de vaca», explica el panadero. Y termina diciendo que «para la margarina es mucho más complicado, pero sobre todo, es ‘opaca’».

Por lo tanto, si tu panadero se ofende, es porque respeta la tradición. De hecho, la composición varía mucho según el producto. Las margarinas más comunes contienen principalmente «aceites de origen vegetal (colza, maíz, cacahuete, soja, girasol, palma, etc.), pero también pueden contener aceites de pescado o grasas de mamíferos marinos como la ballena o el cachalote», aseguró el artesano.

En resumen, la única ventaja de este producto es su precio, mucho menor que el de la mantequilla. Pero si bien el contenido de grasa se mantiene igual y depende de la receta del panadero, el sabor del cruasán, por otro lado, se resiente. En definitiva, si tu panadero artesanal te ofrece pasteles elaborados con mantequilla, es principalmente porque respeta la tradición y se compromete a trabajar con ingredientes de alta calidad.

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