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Psicología

El significado de dar las gracias a los coches en un paso de cebra, según la psicología

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

¿Tienes por costumbre dar las gracias a los coches en un paso de cebra? Según la psicología, este rasgo indica que eres una persona tanto agradecida como amable. Asimismo, eres capaz de darte cuenta de quienes te rodean y reconocer sus acciones. Por otro lado, los expertos aseguran que este gesto funciona como un regulador emocional; cruzar un paso de peatones implica cierto nivel de riesgo, y agradecer al conductor que te ceda al paso ayuda a reducir la tensión y a poner punto y final a la situación de una forma positiva.

Hay quienes alzan ligeramente la mano, mientras que otros sostienen la mirada o hacen un leve asentimiento. En cualquier caso, la intención siempre es la misma y, aunque no es una norma escrita, mejora la convivencia en espacios compartidos. El peatón y el conductor no se conocen y probablemente no volverán a verse nunca, pero durante unos segundos comparten una situación que requiere confianza y coordinación por parte de ambos.

¿Qué significa dar las gracias según la psicología?

El artículo 124.1 del Reglamento General de Circulación establece lo siguiente: «En zonas donde existen pasos para peatones, los que se dispongan a atravesar la calzada deberán hacerlo precisamente por ellos, sin que puedan efectuarlo por las proximidades, y cuando tales pasos sean a nivel, se observarán, además, las reglas siguientes: a) si el paso dispone de semáforos para peatones, obedecerán sus indicaciones; b) si no existiera semáforo para peatones pero la circulación de vehículos estuviera regulada por agente o semáforo, no penetrarán en la calzada mientras la señal del agente o del semáforo permita la circulación de vehículos por ella; c) en los restantes pasos para peatones señalizados mediante la correspondiente marca vial, aunque tienen preferencia, sólo deben penetrar en la calzada cuando la distancia y la velocidad de los vehículos que se aproximen permitan hacerlo con seguridad».

Desde el punto de vista de la psicología, el hecho de dar las gracias cumple refuerza los lazos sociales, aunque sean efímeros. En este contexto, el agradecimiento actúa como una señal de reconocimiento, humanizando una acción que, de otra manera, se podría percibir como fría.

Pero, ¿por qué algunos peatones dan las gracias a los conductores cuando tienen prioridad en los pasos de cebra? Los explican este fenómeno como una asimetría de poder percibida. Es decir, aunque el peatón tiene prioridad, la velocidad y el tamaño del vehículo hacen que se sienta especialmente vulnerable. El agradecimiento funciona entonces como una forma de mostrar buena voluntad.

Por otro lado, la empatía tiene un papel clave. Al dar las gracias, los peatones están reconociendo que el conductor ha tenido que detenerse en el paso de cebra para que ellos puedan cruzar. Si bien es cierto que es su obligación, valoran su esfuerzo y se lo hacen saber. Los psicólogos señalan que se trata de empatía situacional, es decir, la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona durante una determinada interacción.

A diferencia de otros tipos de empatía, ésta no requiere que ambas personas tengan un vínculo emocional, pero sí que conozcan el contexto del otro. En este caso, tanto el conductor como el peatón saben en qué situación se encuentran, y se muestran cooperativos y agradecidos.

El 69% de los españoles opina, de manera clara, que la agresividad en la conducción ha aumentado, y este gesto, por simple que parezca, ayuda a que el conductor mantenga una actitud más calmada al volante.

El valor de la empatía

La empatía es la capacidad de identificarse con algo o con alguien y compartir sus sentimientos y emociones. Éste es un término muy importante en psicología, el cual se basa en cuatro elementos principales.

Según la psicología, la empatía facilita las relaciones sociales al hacer que las personas se sientan comprendidas y establecer un clima de confianza; permite disfrutar más de las relaciones sociales participando activamente con el grupo de amigos, compañeros y familiares; ayuda a sentirse personalmente mejor; facilita la resolución de conflictos; predispone a ayudar a los demás y a compartir en grupo; aumenta el carisma y el atractivo personal, dado que las personas empáticas tienden a gustar más porque comprenden con rapidez lo que les ocurre a los otros; nos permite ser más respetuosos; mejora la capacidad de escucha y la compasión; y desarrolla habilidades de liderazgo, negociación y colaboración.