Sant Jordi 2019: El origen de regalar una rosa y un libro
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Sant Jordi 2019 se celebra hoy 23 de abril y sin duda alguna, la tradición de regalar una rosa y un libro es la más arraigada de todas a este día, pero ¿sabes cuál es su origen?.
Sant Jordi, es el patrón de Cataluña, y mucho antes que la UNESCO decidiera hacer del 23 de abril el Día Internacional del Libro (en 1995), ya se celebraba en esta comunidad, la tradición de regalar una rosa en este día a la que después se sumó la de regalar también un libro.
Sant Jordi 2019: La tradición de regalar una rosa y un libro
Según marca la tradición en Cataluña, cada 23 de abril los novios regalan a las novias una rosa, mientras ellas les regalan un libro. Una tradición que se ha mantenido desde hace siglos, pero que ha evolucionado y de hecho actualmente tanto ellas como ellos reciben rosas y libros sin hacer distinciones de sexo.
Fue en el Siglo XV cuando Cataluña, adoptó la figura de Sant Jordi, o San Jorge, como su santo patrón. Según cuenta la leyenda, Sant Jordi fue el valeroso caballero que salvó a una princesa matando a un dragón con su lanza mientras montaba un caballo blanco. La sangre del dragón hizo crecer un rosal de modo que el caballero, ofreció una de sus rosas a la princesa. Es por este el motivo por el que la fecha del 23 de abril se conmemora el patrón de Cataluña regalando rosas a las mujeres, y también ahora a los hombres.
Junto a esta tradición, no podemos olvidar como desde 1931 se celebra en Barcelona una feria del libro cada 23 de abril, coincidiendo así con el Día de San Jordi y el aniversario del entierro en 1616 del escritor español Miguel de Cervantes, el autor de «Don Quijote».
Desde entonces, la tradición de ofrecer libros y rosas en Cataluña en esa fecha ha prosperado, incluso durante la dictadura de 1939-74 del general Francisco Franco cuando se prohibió la venta abierta de libros en lengua catalana.
La tradición de las rosas en Sant Jordi, se relaciona además no solo al patrón de Cataluña, sino que se tiene otra creencia sobre su origen, la cuál tendría relación con la Fira dels Enamorats, que también se celebró en Barcelona en el siglo XV, cuando el Palau de la Generalitat se llenó de parejas y flores.
A pesar de su importancia, la Diada de Sant Jordi, con su rosa, símbolo de la pasión, y la venta de libros, no es una jornada festiva por completo. De hecho es una jornada laboral más, aunque la gente aprovecha este día tan especial para comer en pareja e intercambiar rosas y libros antes de seguir trabajando. Un día realmente especial que muchos comparan incluso con el Día de los Enamorados.
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