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Qué es la cistitis

Descubre los tipos de cistitis y sus tratamientos

La cistitis es una inflamación de la vejiga urinaria, que puede tener o no infección. Esta es una enfermedad muy temida, especialmente por las mujeres, pues es muy dolorosa.

La uretra es un pequeño canal por el que pasa la orina, y es por allí que las bacterias pasan para colonizar la vejiga. Y esta es mucho más corta en las mujeres, por lo cual estas son más propensas a contraerla que los hombres.

Tipos de cistitis y sus síntomas

La cistitis es específicamente la inflamación de la mucosa de la vejiga, generalmente causado por la proliferación de bacterias E. coli, un tipo de bacteria que se encuentra en el tracto digestivo del cuerpo humano.

Existen varios tipos de la enfermedad. Conozcámoslos uno a uno.

La cistitis bacteriana aguda se produce cuando el germen coloniza la orina de la vejiga provocando una respuesta inflamatoria en la mucosa vesical.

La cistitis intersticial es originada por una enfermedad crónica, mientras que la glandular es una metaplasia epitelial (transformación citológica de un epitelio).

La cistitis química es causada por la toxicidad de diversas sustancias, como la ciclofosfamida y la tuberculosa aparece cuando existe una infección tuberculosa en el aparato urinario.

Finalmente encontramos la cistitis rádica, que es una secuela de tratamientos sobre la pelvis con radioterapia.

Los síntomas más frecuentes son dolor intenso sobre la vejiga (en la región suprapúbica), necesidad constante de orinar (polaquiuria), ardor y dificultad al orinar (disuria) y fiebre (encima de los 37 °C).

En ocasiones la orina puede ser turbia y tener mal olor. Puede ir acompañada de un aumento de los leucocitos en la orina (piuria) o presencia de hematíes en la orina (hematuria).

Es frecuente que en los niños los síntomas sean más imprecisos, como falta de apetito o vómitos, y en los ancianos pueden aparecer síntomas de confusión y debilidad.

El tratamiento incluye la prescripción de medicamentos, cambios en la dieta, ejercicio físico y ejercicios para fortalecer la vejiga. En el caso de las infecciones simples, es común el uso de antibióticos orales de 3 a 7 días.

En casos con complicaciones, como es el caso de personas diabéticas, es frecuente la prescripción de antibióticos durante un tiempo más prolongado, así como el uso de fármacos para reducir el dolor al orinar, como clorhidrato de fenazopiridina.

En ocasiones, esta enfermedad puede confundirse con pielonefritis, otra infección del tracto urinario, pues provoca síntomas muy similares. Pero esta no afecta la vejiga urinaria sino las vías altas, desde los riñones a los uréteres, y es más grave.