Dorar la píldora: ¿Cuál es el origen de esta expresión?
La psicología dice que las personas que colocan la silla después de levantarse no lo hacen porque sean ordenadas, sino porque tienen atención social y son disciplinadas
Descubren una casa romana de 1.800 años bajo el suelo de su escuela: todo empezó por la curiosidad de unos adolescentes
La reflexión de Albert Einstein sobre la vida: "Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad"
El idioma castellano se caracteriza por ser muy rico tanto en vocabulario como en expresiones que lo hacen único. Existen muchos dichos españoles que tienen un significado histórico y otros, como el conocido ‘dorar la píldora’, que nada tienen que ver con su significado literal, pero que hacen mucho más interesante si cabe nuestro idioma.
¿Qué es ‘Dorar la píldora’?
Aunque se podría pensar que la frase viene de algo literal relacionado con la medicina o las pastillas, lo cierto es que la expresión nada tiene que ver con eso. Como todos sabemos, ‘dorar la píldora’ viene a significar cuando se describe una situación en la que un individuo intenta obtener el favor de otro haciéndose el simpático con él o engatusándolo para obtener un beneficio.
Originariamente se utilizaba para describir situaciones en las que un individuo maquillaba una noticia mala para no herir a la persona a quien iba dirigida y así no dañarla.
De acuerdo con el profesor José María Iribarren de la Universidad de Navarra que en 1996 publicó ‘El porqué de los dichos’, la expresión tiene el significado de «disimular un daño o perjuicio; mitigar o dulcificar de algún modo una mala noticia.»
¿De dónde viene la expresión?
Es difícil y complicado saber de dónde vienen muchas de las expresiones que en castellano hacen tan rico nuestro propio idioma.
Antiguamente las medicinas o los remedios contra las enfermedades del día a día las confeccionaban los llamados boticarios. En la actualidad son desarrolladas por grandes multinacionales farmacéuticas que desarrollan los fármacos para los ciudadanos.
Estos boticarios, no solo estudiaban y buscaban la manera de curar el mal de la persona que les pedía una solución a su enfermedad, también buscaban que el sabor fuera bueno para la persona que lo tomaba.
Como no existían la cantidad de excipientes que podemos encontrar en la actualidad, los boticarios se las ingeniaban para mezclar esos remedios con sabores que los hicieran más comestibles y así atenuar el sabor de las píldoras que vendían.
Lo normal era sumergir las pastillas en concentrados dulces que se mezclaban en sabor para que así absorbieran lo mejor posible el concentrado dulce. Después lo secaban a fuego lento hasta que estos componentes dulces producían una capa que envolvía a estos componentes más desagradables para el paladar de los pacientes.
Por esto comenzó a utilizarse esta expresión de manera literal porque los boticarios lo que hacían era dorar la píldora para hacerla más comestible.
Lo último en Curiosidades
-
La psicología dice que las personas que colocan la silla después de levantarse no lo hacen porque sean ordenadas, sino porque tienen atención social y son disciplinadas
-
Descubren una casa romana de 1.800 años bajo el suelo de su escuela: todo empezó por la curiosidad de unos adolescentes
-
Según los expertos esta es la mejor hora para regar las plantas en verano cuando las temperaturas superan los 30ºC
-
Mezclar café con bicarbonato: para qué sirve y por qué cada vez más gente usa esta mezcla
-
El plato de ducha tiene los días contados y antes de que acabe 2026 va a llegar el modelo italiano, que es más cómodo y fácil de limpiar
Últimas noticias
-
Así es el impresionante mural de la Selección en la Casa de España de Atlanta
-
Trump anuncia un acuerdo con Irán y la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz
-
Petardazo de Holanda en su estreno Mundial ante Japón
-
Alineación de España contra Cabo Verde: Baena toma la delantera
-
Málaga y Almería dejan el ascenso a Primera para la vuelta tras un descafeinado partido en La Rosaleda