Curiosidades
Trucos de verano

Ni aire acondicionado ni ventilador: el truco de los egipcios para dormir fresquitos sin aire acondicionado en verano, respaldado por la fisiología

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Dormir en verano es una auténtica batalla contra la naturaleza aunque, por suerte, tenemos trucos para conciliar el sueño cuando hace calor. Uno de los más efectivos ya lo usaban los egipcios y la fisiología lo respalda.

Hay que tener en cuenta que la cama acumula calor, la habitación no termina de refrescarse y cada vuelta sobre la almohada parece empeorar la noche. No obstante, te prometemos que se puede sobrevivir sin aire acondicionado.

Por increíble que parezca, basta con humedecer ligeramente la sábana antes de acostarse. La lógica es la misma que la del sudor: cuando el agua se evapora, roba calor del entorno y genera sensación de frescor en la piel.

El truco egipcio para dormir mejor en verano sin ventilador ni aire acondicionado

Existen remedios efectivos para no pasar calor en verano, pero a veces la noche se puede hacer insoportable. Sin embargo, a veces basta con usar un pulverizador con agua fresca para rociar la sábana hasta dejarla húmeda.

Eso sí, no lo confundas con dormir con la cama mojada; el objetivo es crear una capa ligera de humedad que pueda evaporarse durante la noche.

Al evaporarse, el agua necesita energía que sale en forma de calor de la superficie cercana, por eso la sensación sobre la piel puede ser más fresca que con una sábana completamente seca.

Es el mismo principio físico que explica por qué el sudor ayuda a enfriar el cuerpo. La humedad no refresca por sí sola, pero refresca cuando pasa a vapor y arrastra parte del calor.

Justamente esa es la razón de que el truco casero de los egipcios funcione mejor cuando lo aplicamos con moderación. Si empapamos la sábana, estaremos incómodos y mancharemos el colchón.

La fisiología respalda el truco egipcio para conciliar el sueño en verano

El cuerpo necesita bajar ligeramente su temperatura para dormir bien. Cuando el dormitorio conserva demasiado calor, esa caída se complica y aparece la sensación de agobio.

El truco egipcio ataca exactamente ese problema, ya que mejora el contacto entre la piel y la ropa de cama durante los primeros momentos del descanso.

De hecho, es más eficaz que intentar protegerse con frío extremo. Por ejemplo, una ducha helada o una sábana empapada pueden producir rechazo, incomodidad o una respuesta corporal poco agradable.

La ventaja de la humedad ligera es que actúa de forma progresiva y nos ayuda en las primeras fases del sueño. Aporta frescor sin obligar al cuerpo a enfrentarse a un cambio brusco de temperatura. Funciona especialmente en ambientes secos.

Cómo humedecer las sábanas para no pasar calor por la noche

Lo más práctico es usar una sábana fina y transpirable. El algodón y el lino encajan mejor que los tejidos sintéticos que atrapan calor y dificultan la ventilación.

Después, sólo hay que pulverizar agua fresca de forma uniforme. No hace falta chorrear la tela ni convertir la cama en una toalla húmeda.

Además, en verano es conveniente retirar colchas, edredones o capas decorativas que acumulen calor. En una noche sofocante, cada tejido de más puede convertir la cama en una trampa térmica.

Aunque no es necesario, puedes completar el truco ventilando la habitación cuando la temperatura exterior baje y cerrando las persianas durante las horas de mayor exposición al sol.