Filosofía

Lo llamaban locura, pero 2000 años después la ciencia confirma la máxima de Epicteto: «Tu mente inventa tu realidad»

Muchas veces respondemos con un sí cuando queremos decir no, y muchas otras cuestiones cuando en realidad queremos decir otras cosas. En este sentido, debemos aprender a cambiar la manera de decir las cosas para ganar autoconfianza. De esta manera sumaremos en seguridad cuando realmente no es una cosa muy complicada. Pero todos nos equivocamos en este sentido. Cambiar la manera de decir las cosas para ganar autoconfianza Cuando decimos lo que no pensamos, entonces nos sentimos mal. Y esto puede derivar en problemas de conducta y psicológicos que a larga pueden ir a más y suponer un problema. En este sentido, los expertos determinan que debe haber un equilibrio la sumisión y la agresividad, y así ofrecer una conducta asertiva. Podemos decir lo que pensamos en cada momento sin miedo a quedar mal ante los demás y si lo vamos haciendo, a medida que pase el tiempo será como algo que haremos de forma inconsciente. Un diálogo interno distinto En este cambio, los pensamientos que nos decimos a nosotros mismos deben ser distintos. Lo importante es no juzgarnos, dejar de lado aquellas cosas negativas que la mente va repitiendo para que no llegue el día en que ya lo expresemos también de forma verbal y de cara a los demás. Para aumentar nuestra autoconfianza entonces debemos cambiar el lenguaje que tenemos también con nosotros mismos. Ensalzar lo que hacemos bien, y que los errores sean sólo aquello que debe servir para crecer y no para darle vueltas sobre qué hemos hecho mal y qué desastre puede acabar siendo. Poner en práctica Ya puedes poner en práctica todo ello, primero contigo y luego con los demás. Puedes empezar con hacer una lista con aquellas afirmaciones que sabes que te van bien, con lo que sabes hacer, con tus cualidades y valores. Un ejercicio que va bien es decir esta lista delante del espejo o bien en voz alta cada día, empezando por la mañana y entonces verás como esto se va calando y entenderás que tienes estas tan preciadas cualidades que debes valorar y trasladarlas a los demás. Esto permite aumentar nuestra confianza de forma instantánea, aunque no es magia , ello irá avanzando a medida que pase el tiempo y hagas este ejercicio para ti y luego puedas también expresarlo a los demás. Practica el si Esto va bien para ti y especialmente cuando debes decir y comunicarte con los demás. Hay que ser positivo y hablar también de esta forma al resto de personas.
Muchas veces respondemos con un sí cuando queremos decir no, y muchas otras cuestiones cuando en realidad queremos decir otras cosas. En este sentido, debemos aprender a cambiar la manera de decir las cosas para ganar autoconfianza. De esta manera sumaremos en seguridad cuando realmente no es una cosa muy complicada. Pero todos nos equivocamos en este sentido. Cambiar la manera de decir las cosas para ganar autoconfianza Cuando decimos lo que no pensamos, entonces nos sentimos mal. Y esto puede derivar en problemas de conducta y psicológicos que a larga pueden ir a más y suponer un problema. En este sentido, los expertos determinan que debe haber un equilibrio la sumisión y la agresividad, y así ofrecer una conducta asertiva. Podemos decir lo que pensamos en cada momento sin miedo a quedar mal ante los demás y si lo vamos haciendo, a medida que pase el tiempo será como algo que haremos de forma inconsciente. Un diálogo interno distinto En este cambio, los pensamientos que nos decimos a nosotros mismos deben ser distintos. Lo importante es no juzgarnos, dejar de lado aquellas cosas negativas que la mente va repitiendo para que no llegue el día en que ya lo expresemos también de forma verbal y de cara a los demás. Para aumentar nuestra autoconfianza entonces debemos cambiar el lenguaje que tenemos también con nosotros mismos. Ensalzar lo que hacemos bien, y que los errores sean sólo aquello que debe servir para crecer y no para darle vueltas sobre qué hemos hecho mal y qué desastre puede acabar siendo. Poner en práctica Ya puedes poner en práctica todo ello, primero contigo y luego con los demás. Puedes empezar con hacer una lista con aquellas afirmaciones que sabes que te van bien, con lo que sabes hacer, con tus cualidades y valores. Un ejercicio que va bien es decir esta lista delante del espejo o bien en voz alta cada día, empezando por la mañana y entonces verás como esto se va calando y entenderás que tienes estas tan preciadas cualidades que debes valorar y trasladarlas a los demás. Esto permite aumentar nuestra confianza de forma instantánea, aunque no es magia , ello irá avanzando a medida que pase el tiempo y hagas este ejercicio para ti y luego puedas también expresarlo a los demás. Practica el si Esto va bien para ti y especialmente cuando debes decir y comunicarte con los demás. Hay que ser positivo y hablar también de esta forma al resto de personas.
Gemma Meca
  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

La máxima de Epicteto, lo llamaban locura, pero 2000 años después la ciencia confirma lo que pensábamos que era una simple frase sin sentido. La realidad es que nuestra mente dice mucho de una realidad que nos golpea con mucha fuerza, estaremos muy pendientes de una serie de cambios que pueden convertirse en la antesala de algo más. Los pensamientos pueden ser los que acaben creando nuestra realidad.

Es hora de saber lo que puede acabar siendo lo que nos acompañará en estos días en los que realmente tenemos una serie de pensamientos que van llegando en estos días. Es importante analizar estos pensamientos que pueden acabar siendo los que nos acompañarán en unos días en los que cada elemento cuenta. Es hora de saber qué dice la ciencia de una frase que parecía una locura hace 2000 años, pero puede acabar siendo una realidad en estos días en los que realmente pueden acabar siendo los que nos preguntamos el sentido de la vida. Este tipo de elementos pueden convertirse en la máxima de un Epicteto que se convertirá en una realidad abalada per la ciencia.

Tu mente inventa tu realidad la ciencia lo confirma

La ciencia confirma lo que la mente inventa, una realidad que puede acabar siendo lo que nos marcará de cerca. Con la mirada puesta a algunos elementos que pueden acabar siendo lo que nos afectará de lleno, en unos días en los que realmente podremos empezar a ver llegar un marcado cambio.

La manera de pensar en estos días en los que realmente puede convertirse en una realidad. La mente tiene mucho que ver con una realidad que depende de la manera en la que vemos el mundo o como nos lo muestra este tipo de elementos que acaban formando nuestro día a día.

Será ese momento en el que realmente podríamos empezar a tener en consideración, en estos días en los que realmente puede acabar siendo lo que nos dará alguna que otra sorpresa inesperada. Será ese momento en el que podremos empezar a visualizar un cambio de tendencia que, sin duda alguna, estaremos muy pendientes de ellas.

Lo confirma la ciencia como este tipo de elementos pueden acabar siendo los que nos dará en estos días en los que realmente nos hará pensar en que lo que decían los antiguos filósofos hoy en día se confirma.

2000 años después la ciencia confirma esta máxima de Epicteto

La máxima de Epicteto ha sido confirmada por la ciencia 2000 años después, algo que quizás nos sorprenderá y nos dará una serie de elementos que pueden acabar siendo los que nos marcarán de cerca. Esta máxima puede acabar siendo la que marcará a partir de ahora nuestras vidas.

Los expertos de Psycology Today nos explican en un reciente artículo que: «Ahora, aquí es donde la parte de crear se pone realmente seria. Tus pensamientos, si los piensas una y otra vez, y les asignas la verdad, se convierten en creencias. Las creencias crean una lente cognitiva a través de la cual interpretas los eventos de tu mundo y esta lente sirve como un filtro selectivo a través del cual tamizan el entorno en busca de evidencia que coincida con lo que creen que es verdad. Por ejemplo, si la creencia que formas cuando tu pareja rompe contigo es: no soy lo suficientemente atractivo, y luego vas a una fiesta donde 10 personas te dicen que te ves genial y una persona dice que tu atuendo es interesante, es probable que vayas a casa y te fijes en el comentario «interesante». Podrías pensar otros pensamientos consistentes con tu creencia tales como: ¿por qué siempre elijo la ropa equivocada, no tengo estilo, otras personas se visten mucho mejor que yo, debo parecer un perdedor, no es de extrañar que mi ex me haya dejado. Las otras 10 personas que dijeron que te veías muy bien podrían no haber existido. Solo tomaste la evidencia del entorno que era consistente con tu creencia, que luego reforzó tu creencia original de que no eres lo suficientemente atractivo».

Siguiendo con la misma explicación: «Debido a que el sistema de filtrado selectivo del cerebro, a menudo referido como cebado, funciona en un modelo de activación/inhibición, cuando el cerebro está cebado por una cierta creencia para buscar algo, apaga las redes neuronales competidoras, por lo que en realidad tienes dificultades para ver evidencia en contra de una creencia ya existente. Es por eso que las personas que están deprimidas ven un mundo más deprimente. También es por eso que estás tan convencido de que tu visión del mundo es la «verdad». Lo que la mayoría de la gente no se da cuenta es que están participando en la creación de su propia versión de la verdad. Lo que tomas del entorno a través de tu filtro de creencias se convierte en tu autoconcepto. Tu concepto de ti mismo está compuesto por las creencias Yo soy acerca de quién eres actualmente, y creencias de yo puedo acerca de quién eres capaz de ser en el futuro. A partir de estas declaraciones Yo soy y yo puedo, creas historias y narrativas sobre quién eres, qué te dices a ti mismo y a otras personas todo el día. No soy lo suficientemente bueno, no soy adorable, no puedo hacerlo, soy inteligente, soy capaz, puedo lograr mis objetivos. Eres el personaje principal de tu historia y escribes el guion basado en tu propio concepto que es en gran parte autocreado».

 

Lo último en Curiosidades

Últimas noticias