Llevas toda la vida usando mal las pinzas de la ropa: los expertos explican para qué sirven los dos agujeros que tienen
Los agujeros en las pinzas sirven para que la ropa se seque mejor y sin marcas
La lección de vida de Arturo Pérez-Reverte, novelista español (74 años): "Es un error grave mirar al pasado con los ojos del presente"
Poner una hoja de laurel en la funda del móvil: para qué sirve y por qué lo recomiendan los expertos
Miguel de la Quadra-Salcedo, famoso aventurero: "Uno no es español del todo hasta que no conoce y ama a Hispanoamérica"

Las pinzas de la ropa son uno de esos objetos que utilizamos casi sin pensar. Están en todas las casas y sólo nos fijamos en ellas cuando tras haber hecho la colada, queremos colgar una prenda sobre el tendedero, la abrimos y atrapamos la tela y la cuerda al mismo tiempo. Es un gesto tan cotidiano que resulta difícil imaginar que pueda existir otra manera de hacerlo. Sin embargo, un truco que se ha extendido por las redes sociales ha conseguido que muchas personas se fijen por primera vez en un detalle de las pinzas de plástico.
Se trata de los dos huecos que presentan en la zona destinada a sujetar las prendas. La explicación que se ha hecho viral propone utilizarlos por separado: el agujero más pequeño y próximo al mecanismo central serviría para encajar la cuerda o el alambre del tendedero, mientras que el hueco exterior, algo mayor, quedaría reservado para la tela. De esta forma, cuerda y ropa no compartirían el mismo punto de presión. El método promete reducir uno de los problemas habituales al tender, las marcas que dejan las pinzas sobre determinadas prendas. Además, al separar ligeramente la tela de la cuerda podría facilitar la circulación del aire durante el secado. Hay, sin embargo, un matiz importante: no existen pruebas históricas concluyentes de que ambos agujeros fueran diseñados originalmente con estas funciones. Se trata, por tanto, de un uso alternativo que puede resultar práctico, no de una regla desconocida que hayamos incumplido durante toda la vida.
Para qué sirven los dos agujeros de las pinzas de la ropa
El truco es muy sencillo de poner en práctica. En lugar de apoyar la prenda sobre la cuerda y cerrar la pinza atrapándolo todo en el mismo espacio, se utiliza el hueco situado más cerca del centro para colocar la pinza en el tendedero. La tela queda entonces sujeta en la abertura exterior, donde dispone de algo más de espacio y no tiene que compartirlo con la cuerda.
La principal diferencia está en cómo se ejerce la presión. Cuando varias capas de tejido y la cuerda quedan comprimidas en un único punto, algunas prendas pueden terminar con una marca bastante visible. Al separarlas, esa presión cambia y la señal que deja la pinza puede resultar menos pronunciada. Esto puede ser especialmente interesante en camisetas, blusas y otros tejidos finos en los que las marcas se aprecian con facilidad.
Hemos de tener en cuenta, sin embargo, que no todas las pinzas tienen el mismo diseño, por lo que el sistema puede funcionar mejor en unos modelos que en otros. También hay que tener en cuenta el viento: antes de dejar la colada utilizando este método conviene comprobar que las prendas han quedado suficientemente sujetas.
El truco puede reducir las marcas que quedan en las prendas
Las señales que aparecen después del secado dependen de la presión de la pinza, del tejido y de la zona donde se coloque. Si la cuerda queda atrapada junto a varias capas de tela, la presión se concentra en un espacio reducido y puede dejar un pliegue que permanece incluso después de recoger la ropa. En algunos tejidos basta con planchar para eliminarlo, pero en otros resulta bastante más persistente. Por este motivo, utilizar los agujeros de la forma que explica el truco puede disminuir este efecto porque la tela no queda comprimida de la misma manera contra la cuerda. No significa que las marcas vayan a desaparecer siempre, pero sí ofrece una alternativa sencilla para aquellas prendas en las que este problema se repite con frecuencia.
No olvidemos además que la posición también importa. Las camisetas y blusas pueden sujetarse por el borde inferior para que cualquier señal quede en una zona poco visible. En pantalones y vaqueros se puede probar a tenderlos del revés y sujetarlos por la parte inferior de las perneras. Faldas y vestidos, por su parte, deben colocarse buscando una zona resistente que soporte el peso de la prenda mojada sin deformarla.
Los agujeros también pueden ayudar durante el secado
Otra ventaja atribuida a colocar mal las pinzas de la ropa tiene que ver con la circulación del aire. Al evitar que la tela quede completamente apretada contra la cuerda, se crea algo más de espacio alrededor del tejido. Esto puede favorecer la evaporación de la humedad, aunque la ventilación del lugar y la separación entre las prendas siguen siendo factores mucho más importantes para conseguir un buen secado.
La diferencia puede resultar además más interesante en tejidos gruesos, como los vaqueros o algunas toallas, que retienen bastante agua. En estos casos conviene evitar grandes pliegues y extender bien la prenda para que el aire pueda circular. Con calcetines, ropa interior y otros tejidos ligeros, en cambio, el efecto probablemente será mucho menos apreciable aunque igual de efectivo.