El pueblo de Madrid donde Hovik Keuchkerian pasó su infancia: con una iglesia dl siglo XV y vistas a la sierra de Guadarrama
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A menos de una hora de Madrid, en las primeras estribaciones de la Sierra de Guadarrama, se encuentra Alpedrete, un municipio de calles tranquilas, tradición canterera y paisajes de montaña. También es el lugar donde Hovik Keuchkerian pasó buena parte de su infancia, después de que su familia llegara a España desde el Líbano. El actor ha recordado en varias ocasiones aquellos años y la libertad con la que creció en el municipio. «Yo no cambiaría nada de mi infancia», aseguró al hablar de aquella etapa. En otra ocasión describió el entorno en el que se crió con una frase que resume perfectamente sus recuerdos: «Aquello era la hostia, era terreno por descubrir, como un universo».

Hoy, quienes visitan Alpedrete pueden descubrir algunos de los rincones que forman parte de la identidad de este municipio madrileño. Uno de los principales es la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, situada en el centro histórico y cuya construcción se remonta al siglo XV. El templo es uno de los edificios más representativos de la localidad y una parada imprescindible para conocer su patrimonio.
El granito es otro de los grandes protagonistas de Alpedrete. La actividad de sus canteras ha estado ligada durante siglos a la historia del municipio, y la piedra extraída en la zona fue utilizada en importantes construcciones de Madrid y sus alrededores. Al recorrer sus calles todavía es posible apreciar la huella de esta tradición.

La visita puede comenzar en la Plaza de la Villa y continuar por el casco antiguo, descubriendo edificios tradicionales y diferentes espacios relacionados con el pasado de los canteros. Para quienes prefieran combinar patrimonio y naturaleza, la Dehesa Boyal ofrece un entorno adecuado para pasear y contemplar el paisaje de la sierra.
Las vistas hacia la Sierra de Guadarrama son precisamente uno de los atractivos de una localidad que permite cambiar en pocos minutos el bullicio de la capital por un ambiente mucho más tranquilo. La zona resulta especialmente agradable para una escapada durante los meses de primavera y otoño.

Después del paseo, también hay tiempo para descubrir la gastronomía local. Entre los restaurantes conocidos de la localidad se encuentra El Refugio de la Vega, donde la cocina tradicional y los platos contundentes tienen un papel protagonista. Es una opción especialmente apetecible para quienes quieran completar la visita con una comida de inspiración serrana.
La relación de Hovik con Alpedrete no terminó con su infancia. Años después de marcharse a Madrid, el actor decidió regresar al municipio. «Me levanté una mañana y dije: «Se acabó Madrid, me piro a mi pueblo»», explicó en una entrevista. Una frase que refleja el vínculo que todavía mantiene con un lugar que fue, durante sus primeros años, su particular universo entre montañas.