Curiosidades
Curiosidades

Hans Christian Andersen, escritor y poeta danés, sobre sus viajes a España: «En ninguna otra ciudad española me he sentido más feliz»

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

El creador de relatos inmortales como La sirenita o El soldadito de plomo encontró en el sur de Europa su refugio ideal. Durante su travesía por la península en 1862, Hans Christian Andersen quedó prendado del carácter mediterráneo.

Málaga no solo le ofreció sol, sino una hospitalidad que el autor plasmó con devoción en sus crónicas de viaje, marcando un hito en su biografía personal.

Málaga, el refugio mediterráneo donde Hans Christian Andersen encontró la felicidad

El autor danés, nacido en 1805 y responsable de cuentos que forman parte del imaginario colectivo como El patito feo o La reina de las nieves, publicó en 1862 su obra Viaje por España (I Spanien).

En este libro, Andersen relata sus vivencias por distintas capitales del país, pero reserva sus mejores elogios para la capital de la Costa del Sol.

Andersen llegó a la ciudad malagueña en octubre de 1862. Según sus propios escritos, la combinación del ancho mar con el temperamento vibrante de sus habitantes le hizo sentir que no era un extranjero, a pesar de proceder del norte de Europa.

«En ninguna otra ciudad española he llegado a sentirme tan feliz y tan en casa como en Málaga», afirmó de manera categórica en sus escritos literarios.

¿Por qué el escritor danés eligió Málaga como su ciudad favorita en España?

La respuesta reside en la conexión emocional que el poeta desarrolló con el entorno y su gente. Andersen destacó la diversidad y la amabilidad de la población malagueña como factores determinantes para su bienestar.

En sus notas, describió una ciudad que desbordaba vida y una atmósfera comprensiva que no halló en otros destinos nacionales. La Málaga que hoy conocemos, con 599.063 habitantes según los datos del INE para 2025 mantiene vivo ese espíritu acogedor que sedujo al literato.

Para conmemorar aquel idilio histórico, la Casa Real Danesa encargó en 2005 una estatua de bronce al escultor José María Córdoba.

La obra, situada en la céntrica Plaza de la Marina, muestra al escritor sentado con su sombrero y su maleta, capturando el instante de su llegada a la urbe que le robó el corazón.

De la Catedral al Cementerio Inglés: los hitos del viaje de Andersen

El poeta comparó la Santa Iglesia Catedral Basílica de la Encarnación con una «inmensa arca en medio de un mar petrificado».

Este templo, conocido popularmente como «La Manquita» debido a su torre inacabada, sigue siendo hoy uno de los grandes iconos arquitectónicos y culturales de la capital.

Otro espacio que despertó su admiración fue el Cementerio Inglés, al que describió poéticamente como un «jardín encantador» y un «pequeño paraíso». Andersen también apreció la diversidad de la Alameda.

El legado del escritor convive actualmente con una oferta museística de primer orden, donde destacan centros como el Museo Picasso, ubicado en el Palacio de Buenavista, o el Centro Pompidou en el Muelle 1.

La experiencia malagueña se completa con una gastronomía que Andersen habría reconocido por su autenticidad. Los espetos de sardinas, asados ​​con leña en barcas sobre la arena de playas como la Malagueta, representan la esencia del Mediterráneo que tanto fascinaba al autor.