Esto es lo que pasa en nuestro cerebro cuando vomitamos
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¿Alguna vez te has planteado la pregunta de qué le ocurre a nuestro cuerpo y, más concretamente, a nuestro cerebro cuando vomitamos? Cuando ingerimos alimentos contaminados, el vómito es el mecanismo de defensa del organismo para eliminar los agentes tóxicos. El proceso comienza con una sensación de náusea, y finaliza con la expulsión de todo lo que hemos ingerido.
Un grupo de científicos del Instituto Nacional de Ciencias Biológicas de Pekín ha analizado el fenómeno del vómito para conocer más datos sobre él. Para ello, recurriero a los ratones, ya que el vómito de estos animales es muy similar al de los humanos.
Ahora bien, hay que tener en cuenta que los ratones nunca van a poder vomitar como lo hacemos nosotros debido a tres razones: su cuerpo es infinitamente más pequeño, su esófago es demasiado largo y apenas tienen fuerza muscular. Sin embargo, sí teienen arcadas, lo cual es suficiente para establecer un punto de partida para estudiar los síntomas biológicos que se producen en una intoxicación alimentaria.
¿Qué le pasa al cuerpo cuando vomitamos?
Peng Cao, autor principal del estudio, explica lo siguiente: «El mecanismo neuronal de las naúseas es muy similar al de los vómitos. Gracias a este experimento, pudimos estudiar las arcadas inducidas por toxinas en ratones para así observar las respuestas de defensa del cerebro a los agentes tóxicos a nivel molecular y celular», según recoge ‘El Confidencial’.
Tras ingerir la bacteria Staphylococcus aureus, ésta activa liberaba serotonina, dando así inicia a un proceso químico que enviaba un mensaje por los nervios que conectan el cerebro y el intestino. Así, las neuronas Tac1+1+DVC, que se encuentran en el tronco encefálico, se activaban para provocar el vómito.
Cuando los investigadores descactivaron este tipo de neuronas en los ratones de forma artificial, descubieron que sus arcadas se redujeron de fomra notable. Ocurrió lo mismo cuando les indujeron náuseas a partir de doxorrubicina, un fármaco que se utiliza en la quimioterapia.
Los ratones a los que les desactivaron las neuronas Tac1+DVC detuvieron su producción de serotonina y, en consecuencia, tuvieron menos arcadas en comparación con el otro grupo de control. Los tejidos intestinales compuestos por las células enterocromafines son los repsonsables de la liberación de serotonina el intestino, tal y como explican los científicos.
«Gracias a este estudio, podemos comprender mejor los mecanismos moleculares y celulares que desencadenan las náuseas y los vómitos, lo que sin duda nos ayudará a desarrollar mejores medicamentos en el futuro», concluye Cao.
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