Curiosidades
Lenguaje

Este idioma del siglo XII sólo lo hablan 300 personas en Castilla y León y nadie más en España lo conoce

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

El español es una de las lenguas más habladas del mundo y va camino de convertirse en la más hablada en Estados Unidos. Sin embargo, en Castilla y León hay un idioma que vive el proceso contrario: casi nadie lo conoce y muy poca gente lo sabe usar.

Se trata de la gacería, también conocido como briquero, un idioma propio de Cantalejo, en Segovia. Lo curioso es que sus raíces se remontan al siglo XII y ha logrado sobrevivir.

Pese  que en el municipio viven más de 3.000 personas, la realidad es que hoy en día sólo unas 300 son capaces de hablar con fluidez la gacería. ¿Este idioma está condenado a desaparecer?

El origen de un idioma medieval que sólo se habla en un pueblo de Segovia

El origen de la gacería se sitúa entre los siglos XII y XIII, en los últimos momentos de la repoblación al sur del Duero. En aquella época llegaron a la zona hablantes de gallego y castellano antiguo, junto con pobladores de origen mudéjar.

A esa mezcla se le añadieron con el pasar de los años las influencias árabes, francesas y vascas, con lo que formaron un nuevo código lingüístico que sólo existía en el hablar de Cantalejo.

No podemos hablar de un idioma con una gramática completa, pero sí de una jerga que suma alrededor de 500 palabras. Muchas de ellas derivan de giros del castellano, mientras que otras proceden directamente de otras lenguas peninsulares y extranjeras.

Lo curioso es que una misma palabra puede cambiar de significado según la posición en la frase, lo que convierte a la gacería en un verdadero reto para quien quiera aprenderla.

¿Quiénes usaban la gacería como idioma principal en España?

Aunque nació en la Edad Media, la gacería alcanzó su máximo esplendor entre los siglos XIX y XX. En ese tiempo se convirtió en la lengua habitual de los fabricantes de trillos y aperos de labranza, así como de los tratantes de ganado y comerciantes de la zona.

La clave de esta jerga es que les servía para comunicarse sin que los forasteros pudieran entender lo que decían, lo que les permitía mantener sus conversaciones en secreto.

De hecho, su importancia quedó reflejada incluso en documentos oficiales. En 1519, la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda incluyó en sus ordenanzas una mezcla de castellano y gacería, lo que demuestra que este lenguaje tenía entonces un reconocimiento real.

Por desgracia hoy su uso se ha visto reducido, pero todavía quedan vecinos de Cantalejo y de municipios cercanos que son capaces de utilizarlo. Para preservarlo se han realizado iniciativas como actividades culturales y hasta la señalización de alguna calle.

Palabras de la jerga briquero y por qué es tan importante en un pueblo segoviano

Quizás la gacería no pueda elevarse a la categoría de idioma, pero tampoco es una mera expresión que haya ganado fama. Lo justo es reconocerlo como un símbolo de identidad para los habitantes de Cantalejo.

Por ello es fundamental que palabras como urdaya (carne), correndeiro (conejo) o sinífaros (Guardia Civil) no se pierdan y sigan demostrando la riqueza del vocabulario.

Porque aunque su léxico sea limitado, la gacería es el mejor recordatorio de cómo las mezclas culturales de hace siglos pueden perdurar hasta nuestros días.