Este bar de Roma prohíbe hablar del coronavirus a sus clientes
La propietaria defiende que el bar debe ser un sitio de "evasión"
Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina: "Mientras el cerebro sea un misterio, el universo seguirá siendo un misterio"
La historia que parece de película pero es real: una mina a punto de echar el cierre encuentra un diamante amarillo de 15 millones
Julio César: "Sin entrenamiento, no existe el conocimiento. Sin conocimiento, no existe la confianza. Sin confianza, la victoria no existe"
Un bar de Roma ha decidido prohibir a sus clientes que hablen del coronavirus, tanto en el interior del establecimiento como en la terraza. La propietaria del local, Cristina Mattioli, de 35 años de edad, defiende que un bar debe ser un sitio de «evasión», así que pide a sus clientes que no hablen sobre las medidas del Gobierno de Italia, los datos de contagios diarios, posibles escenarios de la pandemia en el futuro… Cualquier tema que tenga que ver con el Covid-19 no tiene cabida.
¡No se habla de coronavirus!
Cristina propone algunos temas más interesantes para la conversación: cultura general, noticias del corazón, actores y actrices… Lleva 14 años al mando del bar de Roma, desde que ella tenía 21 años. En una entrevista a un diario local, ha explicado que desde detrás de la barra ha observado la evolución de la pandemia en la capital italiana.
Señala que sus clientes casi siempre acudían solos a tomarse el café, y en vez de olvidarse de las preocupaciones durante unos minutos, casi siempre el tema de conversación habitual giraba en torno al Covid-19: si un vecino estaba ingresado o había fallecido, si las urgencias del hospital estaban saturadas… Cristina defiende que un bar debe ser un entorno cómodo, donde los clientes puedan relajarse sin pensar en el coronavirus, aunque sea por un momento.
Coronavirus en Italia
Italia se ha convertido de nuevo en el epicentro de la pandemia en Europa. Para tratar de frenar la expansión del coronavirus, el Gobierno ha decretado un toque de queda nacional entre las 22:00 y las 5:00 horas hasta el próximo 3 de diciembre. Además, ha restringido los horarios de los establecimientos de hostelería, y ha ordenado el cierre de teatros, gimnasios, cines y piscinas.
Una de las últimas decisiones ha sido la de imponer un sistema con tres niveles de restricciones (amarillo, naranja y rojo), para aplicar medidas de contención en función de la tasa de incidencia de cada región. Por ahora hay siete regiones en alerta roja: Calabria, Campania, Trentino-Alto Adige, Toscana, Calle de Aosta, Piamonte y Lombardía.
Desde que comenzó la pandemia del coronavirus, en Italia se han registrado 55,6 millones de casos 1,34 millones de personas han fallecido. Es el segundo país de Europa con más víctimas mortales por Covid-19 y el sexto de todo el mundo. El Gobierno ha ampliado hasta el 31 de enero de 2021 el estado de emergencia.
Temas:
- Coronavirus
Lo último en Curiosidades
-
El buque ruso que se hundió frente a las costas de España transportaba reactores nucleares
-
Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina: «Mientras el cerebro sea un misterio, el universo seguirá siendo un misterio»
-
La historia que parece de película pero es real: una mina a punto de echar el cierre encuentra un diamante amarillo de 15 millones
-
La reflexión de Schopenhauer que incomoda a todo el que la lee: «Confundimos los límites de nuestra experiencia con los del mundo entero»
-
Julio César: «Sin entrenamiento, no existe el conocimiento. Sin conocimiento, no existe la confianza. Sin confianza, la victoria no existe»
Últimas noticias
-
Ecoturistas fieles y generosos: gastan más y buscan nuevos destinos en espacios protegidos
-
Vecinos estallan en Palma: una empresa de alquiler de motos convierte la calle en su parking privado
-
Sílvia Pérez Cruz, elevada a los altares por un público ya entregado sin más
-
Un empresario de la construcción de Mallorca deja sin casa a una pareja tras estafarles con altos pagos por adelantado
-
Escándalo en Magaluf: un británico deja noqueado a su padre en plena calle y se va a comer rollitos de primavera como si nada