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Descubre los museos más antiguos del mundo

Son una visita ineludible en cualquier recorrido turístico que hagamos, y muchas veces nos dejamos sorprender por las maravillas que se preservan en ellos, como unos guardianes de la humanidad. Pero, ¿sabes cuáles son los museos más antiguos del mundo? ¿te imaginas desde cuando existen éstos? Intentaremos responder a algunas de estas preguntas habituales en las siguientes líneas.

Podríamos comenzar diciendo, de hecho, que la historia de los museos, lo que se sabía sobre ella, cambiaría para siempre en 1925, cuando el arqueólogo inglés Leonard Woolley encontró una curiosa colección de objetos en un palacio de la magnífica ciudad mesopotámica de Ur.

Al principio Woolley no entendía nada, pero no tardó demasiado en darse cuenta de que acababa de dar con el primer museo de todos los tiempos, un hito que demostró esa fascinación casi inherente de los seres humanos para con su pasado, y esa necesidad de conservar muchos de esos objetos.

Ya como Sir Leonard Woolley, este personaje describe su hallazgo en un libro, Ur of the Chaldees, que es un imprescindible para los amantes de la historia, y ha sido traducido a lenguas como el español.

Ahora bien, es posible hacer una pequeña distinción entre colecciones y museos, siendo las primeras más bien rejuntes de elementos preciados para una civilización con fines sólo de almacenamiento, y la segunda implicando además la idea de exhibir aquellas piezas.

Los museos más antiguos del mundo

El primero como tal, el más antiguo, es el conjunto que se conoce como Los Museos Capitolinos, una colección pública de arte que fuera abierta en 1471 cuando el Papa Sixto IV donó al pueblo romano buena parte de los preciados tesoros, sobre todo esculturas, de la antigüedad clásica.

Las Armerías Reales de la Torre, Londres, son históricamente el museo más viejo del Reino Unido. Están accesibles desde el año 1660, si bien algunos invitados tenían pases desde antes, en 1592.

El Ashmolean Museum de Oxford entra en esta lista como el museo universitario más antiguo, gracias a las donaciones de una serie de curiosidades acumuladas por el Elias Ashmole en 1677. Pocos años más tarde, abriría sus puertas a los interesados para que puedan verlas de cerca.

El Museo de Bellas Artes y Arqueología de Besanzón es otro hito, el museo más antiguo de Francia. La colección entregada a los benedictinos por el abad Jean-Baptiste Boisot dio lugar a su apertura.

Si nos vamos a Rusia, la Kuntskamera de San Petersburgo se fundó en 1717, siendo visitable desde apenas una década más tarde, en el edificio de la Academia de Ciencias de esta ciudad.