Las partes del cuerpo humano que ya no necesitamos: ¿acabarán desapareciendo?
Parece un vulgar jabalí, pero es una nueva especie híbrida nacida cerca de la central nuclear de Fukushima
La IA dicta sentencia y confirma cuáles son las carreras universitarias que se deberían de dejar de estudiar ya
Conmoción entre los expertos por lo que está pasando con el Mediterráneo: estas zonas de España afectadas
¿Conoces la teoría de la evolución impulsada por Darwin en su obra «El origen de las especies»? Básicamente, sostenía que el cuerpo humano y el de todo ser vivo que habita sobre la tierra evoluciona, de tal forma que se adapta al medio y a su entorno con el único objetivo de garantizar su supervivencia.
De esta forma, el cuerpo de los humanos es resultados de la evolución de la especie durante millones de años. No obstante, existen partes que ya no las necesitamos para nada pero que algunas personas todavía conservan. ¿Te imaginas cuáles son?
El apéndice
Este pequeño sector de nuestro sistema digestivo que se encuentra en la parte inferior derecha de nuestra tripa fue útil en el proceso de digestión en el pasado. Su función es todavía un misterio para los científicos, aunque se especula con que tuviera que ver con ayudarnos a digerir alimentos crudos sin cocinar y hojas o para recomponernos al sufrir algún tipo de infección.
El coxis
Se encuentra al final de la médula espinal y no es otra cosa que los restos de la cola que tenían nuestros ancestros y que les permitía mantener el equilibrio con mayor facilidad. Ahora que somos capaces de andar erguidos ya no la necesitamos, pero el coxis cumple la función de ayudarnos a estar cómodos cuando nos sentamos.
Los músculos de las orejas
Hay personas que son más capaces de mover sus orejas que otras. Esto se debe a los músculos que tienen tras ellas. Actualmente, éstos estaban muy desarrollados y servían para agudizar el oído y dirigirlo hacia una zona determinada cuando nos llamaba la atención. Se sostiene que esta función ha ido perdiéndose, debido a que los humanos ya no necesitamos estar pendientes del acecho de depredadores.
La piel de gallina
Cuando sentimos frío, nuestro cuerpo reacciona erizando la piel y tensando los músculos. Esto es debido a una reacción por no tener nuestra piel cubierta con pelo grueso como lo tenían nuestros antepasados. Y es que ahora, nuestro vello es más fino y el aire se queda atrapado entre los pelos, provocando este efecto.
Temas:
- Cuerpo humano
- Evolución
Lo último en Curiosidades
-
La IA dicta sentencia y confirma cuáles son las carreras universitarias que se deberían de dejar de estudiar ya
-
Parece un vulgar jabalí, pero es una nueva especie híbrida nacida cerca de la central nuclear de Fukushima
-
Conmoción entre los expertos por lo que está pasando con el Mediterráneo: estas zonas de España afectadas
-
Séneca, el filósofo que en una frase te cambia la visión de la la vida: «No es pobre el que tiene poco, sino el que desea más»
-
Nada de vinagre ni de amoniaco: el mejor truco profesional para limpiar un suelo de gres y dejarlo brillante
Últimas noticias
-
Irán iza bandera roja de la venganza tras la muerte de Jamenei: ¿qué significa?
-
Pasó desapercibida en el cine y hoy es top 1 en Netflix: la comedia española que está dando de qué hablar
-
Comprobar Bonoloto: resultado y número premiado hoy, domingo 1 de marzo de 2026
-
Sale a la luz la verdadera razón por la que Rodolfo Sancho lleva más de un año sin visitar a su hijo
-
Los signos del horóscopo que van a triunfar en marzo: salud, dinero y amor sin problemas