Los 5 bonsáis más antiguos del mundo y dónde visitarlos
Uno de ellos sobrevivió a la bomba de Hiroshima
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Los bonsáis más antiguos tienen mil años y aún se siguen atendiendo y cuidando con meticulosidad como el primer día en que se plantaron.
Los monjes taoístas chinos de hace más de dos mil años fueron los primeros en comenzar a cultivarlos y también son los encargados de trasmitir las reglas para su creación y cuidado.
Los monjes se identificaban con los árboles ya que eran testigos incansables del paso de los siglos. Y los cuidaban día tras día, para que ellos vivieran siglo tras siglo.
Los 5 bonsáis más antiguos
Bonsái significa “naturaleza en bandeja”, y uno de los motivos del cultivo de este tipo de árboles de tamaño reducido es la incorporación de los elementos de la naturaleza en el ambiente privado. Es un pequeño hábitat natural dentro de casa.
El Bonsái de Ficus, que se encuentra en la ciudad de Crespi en Italia, tiene más de 1000 años y es el bonsái más viejo del mundo. Es posible visitarlo en el Museo Italiano del Bonsái en la ciudad de Crespi.
El Bonsái de Pino se encuentra en el vivero de Bonsáis Mansei-en y es propiedad de la familia Kato de la ciudad de Omiya, en Japón. Se estima que tiene más de 1000 años de edad.
Otro bonsái de pino blanco cuyo propietario, el maestro Kobayashi, es uno de los artistas del Bonsái más prestigiosos del mundo y ha ganado el premio Primer Ministro cuatro veces. Se estima la edad de este bonsái en unos 800 años. Su vivero, Shunka-en es uno de los más famosos de todo Japón.
Hay un bonsái de pino blanco japonés tiene más de 400 años y es el resultado del esmero y paciencia de 6 generaciones de la familia Yamaki, en Japón.
Pero lo que le hace especial es que estaba en Hiroshima cuando cayó la bomba atómica en el año 1945. El árbol sobrevivió al impacto, al calor y a las radiaciones y fue donado años más tarde al Museo Nacional de Bonsái & Penjing en la ciudad de Washington, EUA.
El Bonsái de Enebro, no solamente es uno de los bonsáis más antiguos del mundo, sino que también es el más caro. En el año 1981 salió a subasta y alcanzó la increíble suma de 2.5 millones de dólares.
Todos están de acuerdo de que los bonsáis más antiguos son bellísimos y se los puede crear para que sean verdaderas obras de arte que trascienden el tiempo del hombre y vivan por siglos.
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