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10 plantas para cultivar junto con los tomates y obtener una cosecha más abundante

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La siembra asociada es una técnica tradicional que consiste en combinar distintas plantas en el huerto para que se beneficien entre sí. En un jardín, cada especie puede cumplir una función concreta: algunas ayudan a atraer insectos beneficiosos, otras actúan como repelentes naturales frente a las plagas y otras contribuyen a mejorar la calidad del suelo. En el caso de los tomates, esta práctica resulta especialmente útil, ya que son plantas exigentes en nutrientes y sensibles a diversas enfermedades e insectos.

Al elegir plantas para cultivar junto a los tomates, conviene tener en cuenta cuáles son las plagas más frecuentes. Algunas especies se pueden utilizar como cultivos trampa para atraer insectos lejos de las tomateras, mientras que otras ayudan a repelerlos mediante sus aromas o propiedades naturales.

Las mejores plantas para cultivar junto con los tomates

@lombrizfelizcompostaje Comparto contigo algunos consejos útiles para el mantenimiento y la producción de tomates en las tomateras. La poda de tomate es importante sobre todo si tienes poco espacio y poco sol, la poda ayuda a concentrar nutrientes en el fruto. Dejamos solo las hojas superiores para que realicen fotosíntesis. También es importante volver a abonar los tomates cada 25 días aprox para obtener una buena producción. Podar en luna nueva es lo más recomendado y en luna llena aplicar algún preparado natural para erradicar plagas. Deja tus preguntas en los comentarios … ¿Cuéntanos cómo van tus tomates? #tomate #tomatecherry #huerto #huertoencasa #huertourbano ♬ sonido original – lombrizfeliz_compostaje

El cultivo del tomate requiere suelos con buen drenaje y una textura ligeramente arcillosa y rica en materia orgánica. Un terreno bien aireado ayuda a evitar el exceso de humedad en las raíces y favorece el crecimiento de la planta. También destaca por su capacidad para adaptarse relativamente bien a suelos y aguas con cierta salinidad.

El tomate se desarrolla mejor en climas templados. Para lograr un crecimiento adecuado de la planta es importante que exista un equilibrio entre temperatura, humedad y luz. La temperatura ideal suele situarse entre los 20 ºC y los 30 ºC, aunque puede variar ligeramente según la zona climática. En cuanto a la humedad, se recomienda mantener niveles cercanos al 70 % para favorecer un desarrollo saludable. Además, la planta necesita abundante luz solar para garantizar una correcta floración y una buena maduración de los frutos. La poda es una tarea fundamental en el cultivo y cuidado del tomate, ya que favorece una mejor ventilación de la planta y contribuye a que crezca más fuerte y saludable.

Listado

Una de las mejores opciones es el rábano. Sembrado unas semanas antes que los tomates, resulta muy atractivo para los escarabajos pulga, pequeños insectos que dañan las hojas jóvenes y afectan el crecimiento de las plantas. Al concentrarse en los rábanos, las plagas dejan más protegidas a las tomateras.

Entre las plantas aromáticas, el tomillo destaca por su capacidad para repeler plagas gracias a sus aceites esenciales. También funciona como cobertura vegetal natural, ayudando a conservar la humedad y reducir las malas hierbas alrededor de las tomateras.

La albahaca es otra gran aliada del tomate. Su aroma intenso dificulta que insectos como los, pulgones o moscas blancas detecten las plantas. Además, muchos jardineros consideran que mejora incluso el sabor de los tomates cuando se cultiva cerca de ellos.

Además de repeler plagas, algunas plantas sirven para atraer insectos beneficiosos. El eneldo, por ejemplo, produce flores muy atractivas para avispas, insectos que se alimentan de pulgones y otras plagas comunes del huerto.

El aliso dulce es otra excelente opción. Sus pequeñas flores ricas en néctar atraen mariquitas y otros depredadores naturales de insectos dañinos. Al ser una planta baja y compacta, resulta perfecta para colocar al pie de las tomateras.

El cilantro también ayuda a mantener el equilibrio ecológico del jardín. Cuando florece, atrae numerosos insectos beneficiosos capaces de controlar orugas y escarabajos que afectan a los tomates. Sembrarlo en distintas épocas permite prolongar estos efectos durante más tiempo.

Por su parte, el orégano no solo funciona como hierba culinaria, sino también como planta protectora. Sus flores atraen abejas y sírfidos, cuyos insectos adultos ayudan a la polinización mientras las larvas eliminan plagas de cuerpo blando.

Las plantas tapizantes también juegan un papel importante. El trébol blanco, por ejemplo, mejora la calidad del suelo gracias a su capacidad para fijar nitrógeno. Además, ayuda a controlar las malas hierbas y atrae polinizadores beneficiosos para el huerto.

El centeno de invierno es otra alternativa interesante como cultivo de cobertura. Sembrado en otoño, protege el suelo de la erosión y aporta materia orgánica al descomponerse. También libera sustancias naturales que dificultan el crecimiento de malas hierbas sin perjudicar a los tomates trasplantados.

El trébol carmesí ofrece beneficios similares. Además de enriquecer el suelo, sus llamativas flores atraen insectos útiles para controlar trips, pulgones y ácaros. Utilizado como cobertura vegetal, contribuye a mantener un suelo más fértil y equilibrado.