El Teatro Real recibe con aplausos el tenebroso estreno de ‘Don Giovanni’
El Teatro Real ha recibido con aplausos la tenebrosa puesta en escena de la ópera ‘Don Giovanni’ que Claus Guth ha traído al coliseo madrileño, tras su exitoso paso por el Festival de Salzburgo desde el año 2008, y que ha hecho desfilar a personajes al borde de la locura en un bosque de abetos encantado.
Ya lo avisó Guth en los días previos al estreno, afirmando que el don Juan que los espectadores se iban a encontrar iba a ser diferente al de otras versiones. En este caso, el barítono británico Christopher Maltman asumía el reto de interpretar a un Don Giovanni moribundo y que se replantea muchas cuestiones vitales en sus últimas horas.
El reparto ha mantenido a parte del equipo original del estreno de Salszburgo con el citado Christopher Maltman encarnando el papel de Don Giovanni, Erwin Schrott como Leporello, y completado con Brenda Rae en el papel de Donna Anna, Mauro Peter en la piel de Don Ottavio, así como Anne Fritsch en la figura de Donna Elvira, entre otros.
No obstante, la atmósfera que se crea con esta naturaleza mágica también afecta a otros personajes, como doña Elvira (Anett Fritsch) y doña Ana (Brenda Rae), «adictas» a Don Giovanni y que ven alterada su conciencia al entrar en ese bosque «de emociones profundas», diseñado por el escenógrafo Christian Schmidt.
En este sentido, la puesta en escena ha sorprendido al público con un escenario giratorio para dotar de relación al montaje de la obra y permitir que la historia amorosa de Don Giovanni, con idas y venidas amorosas con las diferentes protagonistas, cobrase sentido.
Con dirección musical de Ivor Bolton, el Teatro Real ha vuelto a vivir un estreno tranquilo después de las últimas dos producciones que, bien por la cuestión sanitaria o bien por una «indisposición» del propio Bolton, tuvieron un inicio accidentado. Este ‘Don Giovanni’ adapta la segunda versión que hizo Mozart para esta obra, la de Viena en el año 1788.
En esta ocasión, los aplausos -especialmente ante la interpretación de Maltman- han protagonizado la producción de Guth, que ha recuperado esa evocación romántica de la figura del Don Juan que tiene mucho en su debe de la herencia de Gluck, uno de los maestros de Mozart que murió pocos días después del estreno de la obra en Praga, en 1787.
Al termino de la ópera, los vítores y aplausos del público, durante algo más de cinco minutos, han reconocido la puesta en escena y el trabajo de todo el elenco, especialmente el de los dos protagonistas (Don Giovanni y Leporello) y Donna Elvira.
Los abonados del Real han vuelto a ocupar sus asientos en una función que ha tenido una buena asistencia de público, siempre cumpliendo con el aforo máximo establecido por el teatro (un 65% frente al 75% autorizado por la Comunidad de Madrid). También ha habido espacios con las butacas vacías interpuestas entre no convivientes.
Temas:
- Teatro Real
Lo último en Cultura
-
Una canción de 14 minutos basada en un poema del sigo XVIII descolocó a los fans en 1984 y sigue siendo un clásico del heavy metal 42 años después
-
El libro de Kafka que Haruki Murakami recomienda leer al menos una vez en la vida (y no es La metamorfosis): «Mi corazón parecía desgarrado en dos»
-
La canción de rock de 24 minutos que nadie entendió en 1970 y se ha convertido en un clásico unánime de la música 56 años más tarde
-
Sonorama 2026: Valeria Castro eclipsa al festival con su banda sonora para los amores de verano
-
La inquietante novela estadounidense de solo 250 páginas que Haruki Murakami (77 años) recomienda leer al menos una vez en la vida
Últimas noticias
-
Una canción de 14 minutos basada en un poema del sigo XVIII descolocó a los fans en 1984 y sigue siendo un clásico del heavy metal 42 años después
-
La Policía recibe la primera denuncia de agresión sexual de una ceutí contra los invasores
-
El ‘falso gestor bancario’ vuelve a actuar en Menorca: numerosas víctimas han caído de nuevo en la trampa
-
Oficial: Carlos Sainz renueva con Williams con el mayor contrato de su carrera en la Fórmula 1
-
La psicología afirma que las personas que nunca cambian su foto de WhatsApp no son antisociales, la realidad es que no necesitan una validación externa constante